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24 de octubre de 2018

Hola Xavi, ya estamos de vuelta por Barcelona y he podido sacar un poco de tiempo para explicarte un poco nuestra experiencia.
Ha estado todo genial, desde los vuelos que estaba todo calculado al detalle, llegando a Tahiti, el acogimiento allí de la agencia, que nos hablaran en español y el acompañamiento que tuvimos en todo momento.
¡En Moorea, nos acogieron genial, solo llegar nos ofrecieron poder desayunar ya que llegábamos muy pronto! ¡Utilizamos el SPA del hotel que estaba genial y luego nos dejaron quedarnos en un trocito de playa dentro del SPA que y haciendo snorkel en esta zona descubrimos nuestra primera morena!

¡Te hicimos caso y nos pasamos el día aguantando sin dormir, hicimos snorkel, nos prestaron aletas en el hotel y pasamos el día entre la piscina y la playa! ¡Probamos el Poisson Cru y nos encantó! ¡Casi no nos lo podíamos acabar! ¡La verdad es que comimos muy bien y los desayunos eran increíbles!

Estuvimos muy contentos con nuestra habitación en el Sofitel.
¡A la cena en el restaurante K llegamos destrozados, muertos del cansancio! ¡Aquí los dos reconocemos que teníamos que haber cogido esta cena la segunda noche! El lugar era precioso, pero solo queríamos comer rápido para ir a dormir.
¡Al día siguiente hicimos la excursión en Quad por el interior de la isla! Fue muy chula! Nos ha gustado mucho! Pero pensamos que demasiado larga!

¡Para que funcionara el Quad has de estar constantemente apretando un botón y Felipe se contracturó! Pobrecito lo mal que lo pasó!

En Tahaa, ha sido un sueño! Para mi ha sido mi preferida de todo lo que he visto y dos noches a los dos nos ha sabido a poco! Pensamos que teníamos que haber hecho aquí 4 días completos! Daba mucho juego, había para hacer kayak, pádel surf, pistas de tenis, un jardín de coral al lado donde te podías pasar el día viendo peces de colores, un centro de submarinismo en el mismo hotel! La gente del hotel Le Taha’a Island Resort & SPA increíble! Súper amable y simpática!
Aquí es donde hemos comido mejor de todos los sitios en los que hemos estado! Nos encantó la crème brulée! En ninguna isla la encontramos de rica como aquí! Y todo el pescado buenísimo! Cada día había pescado fresco que acababan de pescar!
Los mejores amaneceres y atardeceres de nuestra vida! Cada tarde íbamos al final de la playa para ver el atardecer y era de cuento!
Solo te puedo decir que al irme de esta isla se me cayeron las lagrimas! No me quería ir!

La atención en este hotel por ser viaje de novios fue preciosa! La habitación decorada con flores, cava, unas pastitas! Muy pero que muy bien!

De aquí nos fuimos para Bora Bora! Isla creo que preferida para Felipe!
El hotel increíble, la mejor habitación de todos los hoteles en los que hemos estado, muy buenas instalaciones, aquí el padel surf y el kayak estaba limitado a una hora al día y hasta las 17h de la tarde y el paisaje y nuestro bungalow una pasada!
Yo no he quedado contenta con este hotel, la gente local que trabajaba allí no era correcta, siempre estaban malhumorados y no había un buen trato a excepción de dos trabajadores locales y todos los que eran de fuera si que eran maravillosos! No hemos acabado de entender que pasaba en ese hotel porque en el resto de hoteles ha sido todo el mundo súper amable y encantadores.
A parte en el hotel nos dejaron un día sin aire acondicionado ya que estaban haciendo una puesta a punto y decidieron un día que nos tocó a nosotros estar allí y al día siguiente estuvimos sin corriente casi todo el día. Eso significó en que no había comida caliente y especifico más, solo había ensaladas para comer, no había wiffi, ni helados, ni luz, que estaba el hotel a oscuras en muchos puntos donde no llegaba la luz natural y nos extrañó mucho que un hotel de esta categoría, sabiendo que el corte lo iban a realizar y estaban avisados del día en que lo harían, no se les ocurriera hacer una barbacoa, tener una atención especial con los clientes a los que estaban perjudicando. Han sido miles de anécdotas en este hotel que no nos han gustado pero mi marido dice que si volvemos a ir quiere ir al mismo hotel, porque piensan que son cosas que pueden cambiar y que los trabajadores vienen y van! Ya que sobretodo no nos ha gustado el trato! Pero hay que decir que el Hotel es increíblemente chulo! Esta bien cuidado! La ubicación es increíble, hemos tenido mala suerte con el trato y los cortes que han habido.
En esta isla tuvimos que cancelar la excursión de 4X4 por el interior de la isla ya que volviendo de hacer la excursión de snorkel de medio día, que fue espectacular, en la que vimos muchos pececitos de colores, morenas, rayas, una barracuda…, Felipe aún se contracturó más y preferimos descansar al día siguiente para que su contractura no fuera a más.
Desde el hotel contactaron con la agencia que hacía la excursión para avisar y nosotros enviamos un e-mail a Xavi y nos lo solucionaron todo! Xavi nos recordaba en todo momento que si necesitábamos un médico teníamos un seguro que habíamos contratado, pero con un día de reposo y toda la tarde después de la excursión del snorquel, se empezó a encontrar algo mejor y nos permitió acabar de disfrutar los días que nos quedaban!

La última isla fue Rangiroa!

De esta Isla me encantó la excursion al Blue Lagoon, fue mi primera experiencia con tiburones y Felipe el buceo! Pudo bucear también con delfines y estaba super alucinado. aquí estuvimos en el Hotel Kia Ora. La gente de allí es muy amable, simpática, correcta! Un 10 en la atención!

Si que tuvimos un problemilla, ya que el hotel se equivocó de habitación y nos puso en una que no teníamos contratada y tuvimos que llamar al teléfono de la agencia en Tahiti, también nos pusimos por mail en contacto con Xavi y al final nos consiguieron que la última noche pudiéramos dormir en la habitación que teníamos contratada, que se nos reembolsara la diferencia, y nos ofrecieron una cena gratuita y dos cócteles por las molestias gracias a que intervino por medio Xavi. La verdad es que nos sentimos muy apoyados por la agencia de allí y por Xavi que incluso siendo fin de semana no nos dejaron solos en ningún momento.

Aquí os pongo fotos solo de la habitación xula, que es la que tiene piscina dentro! El hotel si vais a esta habitación merece mucho la pena! También tienes para hacer kayak, padel surf, hacen espectáculos todas las noches, la gente del hotel es muy amable!


A la vuelta se nos retrasó un vuelo, perdimos una conexión, escribimos nuevamente a Xavi que nos indicó los pasos a seguir y todo solucionado! Salimos en el siguiente vuelo e incluso en los Ángeles por el retraso del vuelo nos dieron dos tikets para gastarlos en comida.

Antes de irnos pasamos unas horas en Tahiti y Xavi te hicimos caso y fuimos a cenar a las Roulottes. Fue súper divertido, nos encantó!

Después de todas estas vivencias, y de enseñar todas las fotos y vídeos a nuestra familia hemos decidido que queremos volver algún día con nuestros hijos, los 5 juntos! Y lo planificaremos con vosotros! Eso sí Tahaa han de ser 4 días enteros jeje!

 

Muchísimas gracias por todo! Contamos con vosotros para cualquier otro viaje que necesitemos hacer!

Maruru!

Cristina Y Felipe

 





11 de junio de 2018

Nuestra luna de miel en Polinesia es ya un maravilloso recuerdo grabado a fuego en nuestras memorias para el resto de nuestras vidas.

No es fácil acertar así cuando las expectativas están tan altas y la ocasión no da margen de error, pero el viaje ha sido un éxito total y XFV ha sido clave en conseguirlo.

Estuvimos un par de noches en Tahití, 4 en Moorea y 5 en Bora Bora. ¿Qué es el paraíso? Pues ahora ya lo sabemos: islas de ensueño, aguas cristalinas, arena blanca, palmeras por doquier, fauna marina, fruta tropical, clima perfecto, gente estupenda, los sonidos de un overwater, desayunos de rey, ‎música en directo, aventura, cultura, naturaleza y romanticismo en cada rincón. 

Si a todo ello le añades la perfecta organización, profesionalidad, experiencia, puntualidad y continuos detalles de Xavi y su equipo, pues el resultado es que simplemente no se puede pedir más!!

Sin duda repetiremos con vosotros!

David y Eva





31 de octubre de 2014

Acabamos de llegar de viaje por la Polinesia francesa (Moorea y Bora Bora) y Estados Unidos (Los Ángeles), once días en los que hemos vivido experiencias increíbles.

Las palabras se quedan cortas para describir la belleza de las islas, su gente, amabilidad en todo momento, un servicio de lujo…gracias a ellos y a Xavi y su equipo por habernos organizado el viaje de nuestra vida, sus valiosos consejos y su forma de enfocar el viaje han sido claves para que nada haya quedado al azar y todo haya sido perfecto.

¡Sin duda repetiría con los ojos cerrados!
Carlos y Txell





3 de octubre de 2014

Buenas tardes Xavi,

Aunque hemos tardado en enviarte este correo, te explicamos en un pequeño resumen como fue nuestro viaje de novios en la Polinesia.

Aunque antes de todo, queremos agradecerte todo tu trabajo y dedicación en hacer que nuestro viaje fuese tal y como nosotros deseábamos. Gracias por la agilidad y rapidez en tus respuestas, tus recomendaciones y por resolver todas las dudas e indecisiones que nos iban surgiendo.

Debemos decirte que encontramos tu agencia por casualidad, buscando en Internet y viendo que además de ser especialistas en el destino que buscábamos, teníais muy buenos comentarios en diferentes foros, por lo que probamos en escribirte un mail y como siempre rápidamente nos atendiste, no sólo por correo sino que nos llamaste para avanzarnos un poquito por teléfono antes de reunirnos en tu oficina. Una vez fuimos, ya teníamos claro que contaríamos contigo por la confianza que nos diste des de un primer momento.

Ahora si que sí, allá va un poquito de ese inolvidable viaje:

Salimos de Barcelona hacia París y de allí a Los Ángeles, haciendo una parada breve y con destino a Papeete. Aunque eran muchas horas de avión, la verdad que podemos decir que no fueron pesadas, ya que como es lógico, íbamos muy ilusionados y con ganas de llegar. La companía era Air Tahití Nui, genial.
Nada más llegar a Papeete, nos recibieron con un baile tradicional y un collar de flores, así como también un regalito de bienvenida que no desvelaremos…. 😉 Nos trasladaron al Ferry para ir a nuestro primer destino MOOREA. En la espera para coger el ferry pudimos ir al mercado de Papeete. Es bonito, la gente es muy amable y además allí las cosas están más baratas.

Llegamos a MOOREA y nos llevaron a nuestro hotel «Sofitel Moorea Ia Ora Beach Resort», ESPECTACULAR, sin palabras para definir lo que sentimos nada más llegar. Estábamos entusiasmados, un paisaje increíble y unas instalaciones preciosas. Nuestra sorpresa fue ver como nos llevaban a un Overwater, cuando nosotros teníamos contratado un Bungalow de Jardín (No había habitaciones de estas últimas disponibles, y por este motivo nos alojaban en una habitación superior!).

Fueron 4 días de relax, haciendo snorkel (alucinante) y disfrutando del hotel y su magnífica playa. También aprovechamos para hacer la excursión de 4×4 por la isla (que Xavi nos recomendó) y aunque nos llovió durante ésta (único día que nos llovió en toda la estancia en la Polinesia), nos lo pasamos genial, vimos rincones de la isla, probamos bebidas de allí y descubrimos la historia de Moorea gracias al conductor que fue muy simpático y divertido.
Llegó el último día y aunque hay que decir que nos hubiésemos quedado unos días más, nos fuimos contentos de pensar en nuestro próximo destino: TAHAA.

Para ir a esta isla, debíamos coger un avión que nos llevaría al aeropuerto de Raiatea (primero hicimos parada en Bora Bora para dejar a los pasajeros que iban allí, por lo que ya pudimos apreciar lo que nos esperaría en nuestros últimos días en el paraíso) y de allí una barca hacia Tahaa. Éste último trayecto fue impresionante, no teníamos ni idea que para ir a nuestro hotel «Fare Pea Iti» estaríamos  40 min. navegando los 2 solos con el capitán, con un paisaje inimaginable y decir que el hombre se «enrolló» muchísimo ya que nos enseñó rayas y tiburones, nos acercó a motus y hizo que fuese emocionante.
Atracamos en nuestro hotel y aunque nuestra primera impresión no fue del todo buena (ya que la playa era impracticable y algún que otro aspecto más), todo esto cambió al día siguiente. Brigitte, la dueña, nos aconsejó en todo momento que podíamos hacer allí, nos explicó con detalle como explorar la isla y nos sirvió unos desayunos bueniiiiísimos!.
De Tahaa resaltar la excursión que hicimos para explorar las rayas, el jardín de coral y un motu. Esta excursión nos la hizo el capitán del barco que también nos había llevado al hotel, a solas con otra pareja, fue muy divertida y aunque tuve un percance con un mordisco en el dedo de la mano por una raya, todo mereció la pena.
Una de las experiencias más bonitas que nos llevamos de este viaje ha sido esa excursión y en particular el jardín de coral, nada es comparable a esto.
Fuimos un día en bici al pueblo y su supermercado, estuvimos por las noches en las fiestas de allí donde hacían competiciones del baile tradicional polinesio, también alquilamos un coche y recorrimos la isla, pasando por la granja de perlas y el cultivo de vainilla.
En definitiva 4 días en una isla donde poder conocer bien la cultura polinesia y volver a resaltar la amabilidad de la gente.

Por último y no por ello menos importante, nuestros últimos días en la Polinesia fueron como no en BORA BORA. Aquí de nuevo nos estaban esperando en el aeropuerto y nos llevaron en barco a nuestro hotel «Le Meridien Bora Bora«. El recibimiento de lujo (que menos, siendo un hotel de estas características) y la habitación… que decir de ella! Aquí si que debo poner en mayúsculas IMPRESIONANTE. No la habíamos mirado con detalle por web antes de ir, ya que queríamos tener la sensación de sorpresa en cada hotel, pero esto fue más que sorpresa. Un overwater con un cristal en el suelo de la habitación (que según nos dijeron era el mayor de toda Bora Bora) que podías ver el agua cristalina, una cama y una decoración muy moderna y con vistas al monte Otemanu.
Las instalaciones del hotel, muy muy bonitas, pero lo que más, la PLAYA.

La mejor playa de bora bora y con unas vistas increíbles. Pudimos hacer paddle surf, coger una canoa, visitar la reserva natural del propio hotel de tortugas marinas, disfrutar del atardecer y ir a la isla principal de Bora Bora, donde alquilamos una moto para recorrerla, tomar algo en Bloody Mary’s y comer en el restaurante St. James (que nos recomendó Xavi) y la verdad que fue un acierto.
También hicimos una excursión que habíamos ya reservado desde Barcelona, que Xavi nos dijo que disfrutaríamos mucho y así fue. Con Cristophe nos bañamos con mantas raya (de más de 4 metros de ancho), fuimos a ver si avistábamos ballenas (no hubo suerte) y hicimos snorkel en 2 jardines de coral, y aunque no superaron lo que experimentamos en Tahaa, Cristophe nos explicó con todo detalle cada pez que veíamos. Agradecerle la atención que tuvo en especial conmigo y la herida de mi pobre dedo.

Fueron 5 días en BORA BORA exprimidos al máximo y de los que además nos llevamos una amistad con otra pareja con la que pasamos unos días geniales.

Decir que para nosotros, MOOREA fue una isla donde disfrutamos más el snorkel, incluso en el mismo overwater y en la playa, con una atención y servicio en el hotel como ninguna otra, más que perfecta.
Que TAHAA fue donde pudimos conocer más la cultura Polinesia, adentrarnos en la isla y con la excursión más bonita de toda nuestra estancia (sobre todo por el jardín de coral).
Y de BORA BORA, un hotel de lujo, donde el relax es lo primordial, la mejor playa paradisíaca de las 3 islas y la mejor experiencia nadando con las mantas raya.
Por cierto! El recibimiento en cada hotel y la despedida era obsequiada con un bonito detalle y como no decir, que el regalo que tuvimos en Papette cuando acabó nuestro viaje fue inesperado, pero precioso.

Y para terminar nuestro viaje y que no se hiciese tan tan largo, hicimos una noche en Los Ángeles, que aunque en un principio no lo teníamos muy claro, seguimos lo que nos recomendaste y para nada nos arrepentimos. Visitamos los sitios más turísticos, como Hollywood y Santa Mónica, y compramos muchas cosas.
Después de todo esto, volver a decirte GRACIAS de nuevo por habernos ayudado a hacer que este viaje haya sido tal y como lo hemos relatado. Te adjuntamos una foto de cada isla.
Contaremos contigo para nuestros próximos destinos, dalo por hecho.

David y Alba

 

 





25 de marzo de 2014

Siempre quisimos  hacer un viaje a la Polinesia , y con motivo de nuestra boda decidimos hacer ese gran viaje. Me decidí por Xavi Fernández Viajes al leer los comentarios positivos de la web y como nosotros no somos de Barcelona me puse en contacto con ellos, en concreto con Christian, a través de email .

Desde el principio todo fue muy profesional, decidimos la ruta y todo marchó sobre ruedas.

Estuvimos 15 días en total aunque casi 3 días se pierde entre ida y vuelta , un poco agotador el viaje pero al llegar se olvida todo. Estuvimos 3 noches en Moorea en un bungalow precioso al lado de la playa, hicimos una excursión que Christian nos recomendó, una ruta en 4×4 de la isla, recomendable 100%.

Después de Moorea fuimos en avión a Bora Bora a un overwater, una experiencia inolvidable, el hotel en el que nos alojamos era una pasada Le Meridien, en esos 4 días que estuvimos hicimos 2 excursiones, una en 4×4 por la isla, y la segunda que era una excursión para hacer snorkel.

Las dos merecen la pena aunque para mí la segunda fue la mejor… Vimos cosas increíbles y nadamos por unas barreras de coral preciosas. Después de los días en Bora Bora fuimos otros 4 a Rangiroa, al hotel Kia Ora en un bungalow con acceso directo a la playa y ¡un jacuzzi!. Un sueño .

 

 

En Rangiroa hicimos una excursión chulísima al lagoon bleu, una excursión de todo el día donde nos llevaron a la laguna interior con un agua cristalina y estuvimos nadando con tiburones pequeños. Súper recomendable como todo el viaje.

Resumiendo decir que el viaje se ajustó a lo que queríamos, Christian estuvo súper atento y muy profesional . La información que nos proporcionó nos ayudo mucho y para cualquier duda que nos surgía allí estaba el!

Si hacemos otro viaje, ¡no dudaremos en hacerlo con ellos!

Mercedes y Orestes





22 de julio de 2013

Después de un mes aun seguimos teniendo nostalgia del paraiso… el cuál hemos descubierto gracias a nuestros amigos de Xavi Fernández viajes.

 

Desde el primer minuto nos habéis facilitado todo y eso, teniendo en cuenta el estrés pre-boda, se agradece infinitamente. Vuestros consejos acerca de lugares, excursiones, y un largo etcétera han sido acertadísimos. 

 

Nuestro viaje comenzó con un largo viaje desde Los Ángeles hasta Tahití. Aterrizamos en Papeete muy tempranito y allí nos estaba esperando una representante vuestra. Nos atendió maravillosamente y nos dió las tarjetas para nuestro primer destino: Moorea!

 

El hotel Sofitel es simplemente impresionante. Situado en la mejor playa de la isla e ideal para relajarse y disfrutar de muchas actividades. Nos divirtió mucho la excursión en quads por la isla, es simplemente un cañón de adrenalina. Aprovechamos una mañana para ir en ferry a Papeete y visitar el centro de la ciudad y el mercado. Allí aprovechamos para hacer las compras y poder ahorrarnos unos cuantos francos 🙂

 

Cuando pensamos que ya lo habiamos visto todo…llega nuestro segundo destino: Tahaá

 

Nosotros estamos super enamorados… pero aquí nos enamoramos aun más. Jamás pensamos que en nuestra vida ibamos a pasar 2 noches en un lugar con la Pensión Fare Pea Iti. Teníamos un Bungalow en la orilla de la laguna. Impresionante los atardeceres con la isla de Bora Bora de fondo.

En Tahaá aprovechamos para hacer una excursión al jardín de coral además de nadar con los tiburones y las mantas. Nos la organizaron en la misma pensión. Un acierto!!! Además el último día nos alquilamos una motito y nos fuimos a dar la vuelta por la isla de la vainilla donde en cada rincón se respira tranquilidad y vida.

 

El viaje acababa? no!!! aun quedaba lo mejor… Bora Bora 🙂

 

Cuando me jubile me voy a ir a vivir a Bora Bora, no se cómo, pero lo intentaré. Cuando ves Bora Bora por la tele te enamoras, cuando pasas una sola hora en Bora Bora, te enamoras para toda la vida.

Impresionante todo, el hotel Le Meridien, la excursión con vuestros colaboradores para hacer snorkeling y visitar el acuarium natural… En Bora Bora nos desmelenamos: masaje en el atardecer, tour en moto de agua por la laguna, visita a la isla…

 

Me faltan palabras para describir lo maravilloso de este viaje.

 

Muchas gracias Alicia. Muchas gracias Xavi Fernández Viajes.

 

Muchos besos

Francisco y Lidia





17 de julio de 2013

Hola Xavi! Només donar-te les gràcies per poder fer realitat un viatge tant especial com és el viatge de noces. Els dies a Nova York van ser fantàstics, però que dir de la Polinèsia.

Crec que son d’aquells destins que s’han de fer un cop a la vida perquè fins que no ho veus i ho vius no saps els que és.

L’ illa de  Moorea impressionant. Excursió amb quad per dins l’illa molt interessant i divertida i excursió amb moto d’aigua veient dofins salvatges i banyant-nos amb rayes i taurons. Molt recomanable.

I que dir de Bora-Bora i la seva laguna……..doncs que és el paradís. Ja tens prou en estar mirant el paisatge i les aigües.

En definitiva us estem molt agraïts per tot el tracte rebut i per tota la organització del viatge.

 Totes les recomanacions han estat acertades. Moltes salutacions i esperem poder repetir alguna aventura més amb vosaltres.

Montse





17 de junio de 2013

Ia Orana Xavi

La verdad es que no tenemos suficientes palabras bonitas para describir lo que es Tahití y sus islas y el trato que habéis tenido con nosotros durante nuestra estancia en el paraíso.

Empezamos nuestro viaje desde Barcelona, cuando el día 23 de Abril, Sant Jordi, nos acercamos a verte para que nos facilitarais toda la documentación. Después de muchas llamadas para decidir que islas visitábamos, vuestros estupendos consejos sobre hoteles, excursiones, etc… decidimos visitar las islas más famosas del Archipiélago de la Sociedad: Tahití, Moorea, Huahine, Tahaa i Raiatea i Bora Bora. Cuando nos fuimos de la agencia, ya teníamos ganas de que llegara el día 14 de Mayo para emprender nuestro largo viaje.

Así que nos casamos y a los pocos días, empezamos nuestro trayecto hacia las islas más deseadas. El trayecto, todo hay que decirlo, fue muy largo aunque la ilusión por llegar nos lo hizo ameno.

A la llegada al aeropuerto de Papeete nos esperaban los corresponsales de XFV en Polinesia Francesa. Fueron muy atentos con nosotros y nos trasladaron al puerto, ya que teníamos que coger el ferry que nos llevaría a Moorea.

En Moorea estuvimos 3 noches en el Hotel Sofitel Moorea Ia Ora Beach Resort. La verdad es que el hotel es magnífico, con muy buenos servicios, los bungalows muy espaciosos y, sobretodo, la mejor playa de la isla (Temae). El primer día, y una vez recuperados del largo viaje, después de pasar un día de relax en el hotel, hicimos una excursión de interior en 4×4, durante la cual fuimos a visitar plantaciones de piñas, diferentes miradores para poder ver las dos bahías….

Al día siguiente contratamos una excursión náutica que consistió en visitar las bahías desde el mar, hacer snorkel en el pequeño jardín de coral de un pequeño motu, comer en el mismo motu y, por último, nadar entre rayas y algunos tiburones. La verdad es que la excursión fue muy entretenida y divertida. Por cierto, en el viaje de ida conocimos a otra pareja de recién casados que también viajaban a través de XFV y, sorpresa, estábamos en el mismo Hotel Sofitel Moorea!! La verdad es que en seguida hicimos muy buenas migas y, hablando, vimos que también coincidiríamos en la segunda isla, incluso en el mismo hotel. La verdad es que tenemos que darle las gracias a Xavi porque, aunque fuese una coincidencia, hemos hecho unos nuevos amigos!

La segunda isla que visitamos fue Huahine (3 noches). De inmediato que llegamos nos dimos cuenta que era muy diferente a Moorea. Claramente mucho menos turística y más salvaje. Nos vinieron a buscar al aeropuerto y nos llevaron a nuestro hotel, el Maitai Lapita Village. Nos recibieron con collares de flores y un zumo de piña. La atención fue muy buena y el hotel, prácticamente nuevo, tenía unas muy buenas instalaciones. Como en Moorea, los bungalows eran muy espaciosos y cómodos. En esta isla volvimos a recorrerla por el interior y por la laguna. Primero recorrimos el interior. Con nuestros nuevos amigos y compañeros de luna de miel, alquilamos un coche. Dimos la vuelta a toda la isla visitando las zonas más recomendadas. Una de las zonas más bonitas es la playa de Avea, con unas tonalidades de azules brutales. En esa misma zona encontramos un restaurante donde pudimos degustar un bufé de comida típica de la Polinesia. Al final de la tarde fuimos a ver la puesta de sol en una zona cercana al hotel y pudimos ver Raiatea, Tahaa y Bora Bora.

Al día siguiente contratamos la excursión de Poetania Cruises. Fue un espectáculo. A parte de los paisajes, los colores del mar, la variedad de peces, el coral……. lo más destacado fue la mujer que se encargaba de la excursión. Desprendía una vitalidad envidiable, nos explicó un montón de curiosidades de la isla, muchas leyendas que explicaban la forma de las montañas, el porqué del nombre de Huahine…… Una excursión que vale mucho la pena. Además, nos llevaron a comer a un motu y nos montaron las mesas y las sillas dentro del mar! Fue un día muy divertido.

Por cierto, el Maitai Lapita Village está muy cerca (5-10 minutos a pie) de la capital de Huahine, Fare. Las tres noches que estuvimos pudimos cenar muy barato porque había 4-5 roulottes en el pueblo. La comida estaba muy bien y era abundante. La experiencia fue buena porque nos mezclábamos con la gente de allí, además de compartir unas risas con nuestros compañeros de viaje.

Al día siguiente dejamos Huahine y nos dirigimos a la tercera isla, Tahaa donde también estuvimos tres noches. En este momento nos quedamos “solos” porque nos separamos de nuestros nuevos amigos. El aeropuerto se encuentra en Raiatea, con lo que nos vinieron a buscar en barca para llevarnos a la Pensión Fare Pea Iti. Nos llevamos una grata sorpresa al ver lo bien que estaba la pensión. Sólo tenía 4 bungalows y nosotros teníamos el que estaba justo a dos metros del agua.

El día que llegamos nos lo tomamos de relax. Nadamos en la piscina, cogimos las bicis y fuimos a la capital, Patio, que se encuentra a unos 2 Km de la pensión. Compramos algunas cosas en el súper y pudimos captar el ambiente de la isla. Todo el mundo era muy simpático y vimos que, al igual que Huahine, la isla era virgen y muy poco turística.

Al día siguiente alquilamos una scooter y dimos la vuelta a la isla. Las vistas de la laguna desde las zonas más elevadas son espectaculares. También visitamos una plantación familiar de vainilla en la cual se puede hacer una visita privada y sin pagar nada. Además, nos acercamos a ver la que dicen que es la playa más bonita de Tahaa, Joe Dassin, impresionante playa virgen y desierta.

El tercer día en la isla lo utilizamos para hacer una excursión por el mar. Contratamos al mismo capitán de la pensión (el que nos vino a buscar al aeropuerto) y nos llevó a hacer un tour por la isla, visitamos la laguna con algunas rayas y, sobretodo, nos llevó a visitar un jardín de coral alucinante. Se encuentra muy cerca del único hotel que hay en Tahaa, justo entre dos motus. La riqueza de color y de variedad de coral que vimos es de lo mejor que hemos vivido durante el viaje!!. Nos dio pan y los peces se volvieron locos comiendo de nuestras manos. Se podían contar a centenares los peces que nos rodeaban! Finalmente navegamos rodeando la isla de Tahaa y nos mostró los sitios más emblemáticos de la isla, incluso paramos en un motu precioso para relajarnos en la playa de arena blanca.

El último día en Tahaa volvió a ser de relax i por la tarde nos fuimos al aeropuerto. Nos dirigimos a la penúltima parada del viaje: Bora Bora.

El aeropuerto de Bora Bora se encuentra en un motu con lo que te vienen a buscar en barca. El mismo hotel tiene un estante en el aeropuerto y ya te están esperando cuando el avión ha aterrizado. En Bora Bora estuvimos 4 noches alojados en el Sofitel Bora Bora Private Island. Un hotel muy pequeño pero muy bonito y con el encanto de estar en una isla privada.

Eso sí, en el momento que queríamos ir a la isla principal, sólo teníamos que avisar a recepción y en 5 minutos teníamos una barca que nos llevaba al Sofitel Marara. Estábamos alojados en un overwater bungalow y la verdad es que era muy grande y las vistas a Bora Bora eran espectaculares. Para seguir con la misma mecánica de las otras islas, hicimos una excursión náutica y una de interior. La que nos gustó más, evidentemente, fue la náutica. La contratamos con la empresa recomendado por Xavi y la verdad es que valió la pena. Primero nos llevó a visitar un jardín de coral que se encontraba muy cerca de la barrera. No era tan rico como el de Tahaa pero igualmente espectacular. La segunda parada fue en la parte posterior de un motu. Nos dijo que era una zona donde normalmente se ven dos tipos de rayas, las más comunes y que ya habíamos visto en Moorea y Tahaa (stingray), y las que tienen topos en la parte superior y 5 aguijones en la cola (spotted eagle ray). Nos dejamos llevar por una leve corriente en una zona de aguas transparentes, con unos 10 metros de profundidad y de repente encontramos una familia de 7-8 spotted eagle rays nadando en harmonía. Nos quedamos de piedra viendo tal espectáculo de la naturaleza!

La última parada de la excursión fue ir al acuárium (natural, evidentemente). Una zona de aguas extremadamente transparentes y con una riqueza impresionante de peces. Los había de todos los tipos y colores. Como en Tahaa, nos dieron pan y pudimos volver a experimentar el picoteo de los peces en nuestras manos. Es increíble la paz y tranquilidad que te transmite el observar la riqueza del mar.

El segundo día contratamos la excursión de interior con Tupuna Safari 4×4. Te vienen a recoger en el hotel y haces la vuelta a la isla en unas 3 horas. Eso sí, lo más espectacular es que te adentras por los caminos que los americanos construyeron durante la Segunda Guerra Mundial. De esta manera pudimos subir a algunas de las montañas que forman la isla y así poder ver unas vistas magníficas de la laguna de Bora Bora. Aquí pudimos hacer unas de las fotografías más bonitas del viaje.

Una de las ventajas del hotel Sofitel Bora-Bora Private Island es que en la parte de atrás del islote hay un jardín de coral muy bonito. Es bastante fácil llegar en kayak o incluso nadando con el equipo de snorkel. Eso sí, no es difícil que durante el trayecto te puedas encontrar algunas rayas e incluso algún pequeño tiburón de punta negra.

La última escala del viaje fue Papeete (capital de Tahití). Sólo estuvimos unas horas, básicamente para pasar la noche. Eso sí, tuvimos tiempo suficiente como para ir a cenar a las roulottes. Una cena diferente a la mayoría de las que tuvimos. Muy barato y amenizado por un grupo de gente mayor de la isla que tocaba y cantaba música tradicional.

Con mucha pena dejamos la Polinesia Francesa después de unos 15 días maravillosos. Sin duda, el mejor viaje de nuestras vidas. Sólo deciros que hemos vuelto con una carpeta de 25 GB de fotografías y videos, realmente todo increíble.

Muchas gracias Xavi, por hacerlo todo tan fácil, y por proporcionarnos la tranquilidad necesaria para no tener que preocuparnos por nada y poder disfrutar al máximo nuestro viaje.

Ingrid i Pere





7 de mayo de 2012

Hola Xavier,

Todo empezó el sábado 31 de marzo cuando nos casamos Ana y yo. Al día siguiente preparando nuestras maletas nos faltó tiempo para dormir ya que el 2 de abril a las 7h de la mañana embarcábamos en Valencia dirección París, llegando esa tarde a nuestra primera parada de la luna de miel: San Francisco. Nada más aterrizar buscamos un shuttle que nos llevara a la que sería nuestra residencia durante los próximos 3 días, el King George Hotel. Al estar muy cerca de Union Square nos permitía ir de compras a las 21h, tomar multitud de transporte público o comer en lugares variados, aunque había gran número de vagabundos por la calle, pero la mayoría pacíficos. El hotel posee un aire típico “inglés”, estilo retro, es un poco viejo y la habitación un poco estrecha, pero la gente de recepción muy amable y además posee Internet gratis y veloz en la recepción las 24h. Al lado teníamos un sitio típico yanqui sobre todo para desayunar (Lori’s Diner). La ciudad es maravillosa, agradable para caminar y con gran cantidad de lugares que visitar (Pier 39, Golden Gate, Lombard st, Mission Dolores, Chinatown, Cable car, Castro,…). Nosotros a parte de recorrer muchos de los lugares importantes de la ciudad fuimos a Alcatraz, Muir Woods y Sausalito.

La siguiente parada fue Las Vegas. Tras tomar un shuttle fuimos a nuestro hotel, el Paris Las Vegas, con su Torre Eiffel, su Arco del Triunfo y otras réplicas de monumentos típicos de la Ciudad de la Luz. El hotel estaba muy bien, comparado con otros que pudimos ver, con su típico casino abierto a todo el público en la planta baja, la recepción nos costó encontrarla de tantas tragaperras y ruletas que había. La habitación era enorme, agradable y llena de comodidades, es decir, como las de las películas. Es llamativo recorrer el Strip y ver la cantidad de turistas que recorre este gran parque temático en busca de fiesta, muchos con mega-vasos con alcohol y otros disfrazados en plan despedida. Al mismo tiempo, hay una gente peculiar en las aceras que reparte diariamente miles de tarjetas de “señoritas”, sin fijarse si los hombres van solos o acompañados. Es recomendable comprar un billete de bus de 24h (7$) y así recorrer la ciudad parando donde interese y volviendo a subir. Puedes entrar en hoteles míticos y ver su planta baja hecha casino, ir a los outlets que hay en el extremo norte y sur, visitar el Stratosphere o el Fremont Experience. Para comer hay muchos sitios buenos pero caros, por eso recomiendo el Denny’s, es barato, la comida es energética y te salva de un apuro a la hora que sea. A los pies del Stratosphere hay varias capillas, así que nosotros decidimos casarnos otra vez pero de Elvis y Marilyn respectivamente, en la Hollywood Wedding Chapel, la regenta una señora asiática con varias ayudantes hispanas muy amables. El reverendo en medio inglés y español ofició la ceremonia que acabamos, como no, a ritmo de Elvis. El plato fuerte fue la excursión al Gran Cañón en helicóptero con la empresa Papillon, recorrimos esta obra natural, parte del río Colorado y, de vuelta, sobrevolamos Las Vegas. Una experiencia imborrable con un piloto muy simpático.

Al tercer día dejamos la ciudad del pecado, hicimos una parada técnica en Los Angeles y llegamos a Papeete. Lo malo fue que aterrizamos a las 4h de la mañana, tras 8h de vuelo, y la avioneta a Moorea no salía hasta las 9h. Demasiadas horas. El calor y el cansancio eran considerables, así que dormí un buen rato en el banco de madera que hay al lado de la zona de embarque. En el aeropuerto nos recibió amigablemente con un collar de flores una persona de vuestro corresponsal, nos entregó información y los billetes de avión entre islas, agua y un obsequio.

 El vuelo a Moorea fueron 25 minutos, nos recogieron y nos llevaron al Hotel Sofitel sobre las 10h. Primero no nos encontraban en la lista de clientes, mientras lo solucionaban nos atendió Agatha, hablaba francés pero también algo de español, nos comentó todo lo referente al hotel y a nuestra estancia, fue muy amable y respondió a todas nuestras preguntas. La sorpresa fue que al acabar la charla nos cambiaron el bungalow garden por un over-water del extremo, sin darnos muchas explicaciones pero para alegría nuestra. A parte de este hecho tan inesperado, me sorprendió gratamente este hotel por la amabilidad de la gente, la buena cocina de sus restaurantes y la fantástica playa, que dicen que es la mejor de la isla. Su fondo marino era tan amplio que haciendo snorkel muchas veces perdía de vista nuestro over-water y además la vida submarina era variadísima. Y el over-water, sin palabras, como el de los reportajes: con su cristal en el suelo, la terraza mirando Papeete, la escalera para entrar al mar y muchas más cosas. La siguiente mañana hicimos una excursión de 4h en quad por el interior de la isla con Dammon ATV. El dueño que es nativo, nos ilustró mucho y lo pasamos en grande, además de descargar mucha adrenalina por caminos casi imposibles.

Al tercer día salimos en avioneta hacia Bora Bora, allí la laguna es más hermosa que la de Moorea, que ya es difícil. Del aeropuerto al motu donde está nuestro hotel, Hilton Bora Nui, fuimos en un barco del mismo hotel. Es de los mejores hoteles de la isla con multitud de facilidades y actividades. La comida es buena y se respira mucha tranquilidad (al menos ahora en temporada baja), tanto que por la noche andas sin cruzarte con casi nadie. Nuestro over-water (de más de 90m2) era aún más increíble que el anterior: 2 TVs, superterraza, el baño con ducha y bañera separadas, comedor,…el lujo hecho realidad. Teníamos el 326, estaba lejos de recepción y a pie eran 10 minutos bajo el sol, pero si tenías suerte te podían llevar en coche eléctrico. Lo malo que delante del over-water había bastante profundidad y no era fácil llegar al fondo a pulmón, además, a unos 20 metros de distancia había un cable que impedía ir más allá porque navegaban vehículos a motor y era peligroso. Es decir, me decepcionó un poco porque tenías menos libertad de movimiento que en Moorea (yo pensaba que era al revés), y no podías alejarte de tu cabaña a no ser que fueras bordeando a tus vecinos, privándoles de la intimidad deseada. La mañana siguiente hicimos snorkel en 4 puntos de la laguna con la compañía Reef Discovery, nuestro guía fue muy didáctico y paciente, y la experiencia divertida y emocionante. Otro día fuimos a Vaitape con el barco del hotel, no hay mucho que ver pero hay un supermercado en el que comprar cualquier cosa, y más barato que en el hotel. Pasaron las 4 noches y tristemente dejamos el paraíso, no sin antes recibir el collar de conchas que entregan cada vez que abandonas una isla. La avioneta nos llevó de nuevo a Papeete, nos esperaba la persona de vuestro corresponsal que nos dejó en el Hotel Tahití Nui. Es muy moderno y funcional, aunque no es de playa. Fuimos al mercado a hacer unas compras, luego a nadar en la piscina del hotel y finalmente a cenar en las típicas roulottes, aunque la mayoría de ellas son de los chinos. El ambiente es amigable, como de fiesta de pueblo, se cena bien de precio a elegir entre pizzas, crepes, asado, pescado o comida china. Al acabar la cena, salimos de la zona de roulottes hacia la izquierda de la carretera, pero allá al final no se veía buen ambiente y regresamos al hotel. El último día salimos del hotel a las 5h de la mañana para tomar el avión a Los Angeles, de aquí a París para acabar en Valencia. ¡En total 27 horas entre vuelos y esperas! Es el precio que hay que pagar por ir a estos lugares de ensueño.

En definitiva, este viaje salió redondo y será una experiencia de la que toda la vida recordaremos con enorme nostalgia. Gracias Xavier por tus consejos y tu ayuda en todo momento.

Atentamente,

Ricardo C.





8 de febrero de 2012

Hola Xavi,en primer lugar darte la enhorabuena por el fantástico viaje que nos organizaste y por las veces que nos cambiaste hoteles sin rechistar.

Todo ha sido una pasada,los lugares,hoteles,horarios,todo perfecto. La Costa Oeste una maravilla,nos gustó mucho todo.San Francisco es una ciudad muy fácil de visitar,Las vegas hay que verlo aunque sea una vez en la vida,y Los Angeles también nos gustó pero como estuvímos tan poco hay que volver.Y luego llegas AL PARAISO,esto si que es único.En Moorea es hotel Sofitel súper bien todo,y los empleados increíbles.Y cuando crees que los has visto todo llegas a BORA BORA.El hotel Le Meridien una pasada,y su centro de recuperación de tortugas otro aliciente mas.En fín ,que aún estamos con la mente allí,pero lo más importante es que todo salío perfecto desde que salimos de Barcelona,y eso es gracias a tí Xavi,con el que sin duda contaremos para los próximos viajes.Ah!!!y la gente que te recibe de la agencia en Paapete,UNA PASADA,t lo explican todo super bien,un 10.En fín Xavi,que gracias por todo y hasta la próxima…

Mónica y Antonio





 
 

Xavi Fernández Viatges S.L. - B63494546 - Licencia de Agencia de Viajes mayorista y minorista. GCMD-178 IATA 782838-1
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