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Entradas con la etiqueta ‘VIAJE HUAHINE’

12 de noviembre de 2018

Hola Christian,

Ya estamos de vuelta de nuestro fantástico viaje a:
Rangiroa – Huahine – Raiatea – Tahaa – Maupiti y Bora Bora, Con parada durante unas horas en Papeete.
El viaje ha sido totalmente satisfactorio. Ha salido todo perfecto. Los hoteles, los guias, los traslados… En fin, todo ha salido de maravilla.
Las islas que más nos han gustado por este orden han sido:
Maupiti, Ranguiroa, Bora Bora, Tahaa, Huahine y Raiatea.
Maupiti es una belleza sin mancillar ya que se conserva casi virgen de turismo de masas y tanto su isla central como el motu Pae’ao donde estuvimos parecen detenidos en el tiempo. La laguna de Maupiti no tiene nada que envidiar a la de Bora Bora y además posee una de las playas más bonitas que he podido ver nunca. La playa Tereia en la isla central.
El hospedaje ha sido el más sencillo de todos pero eso no ha restado ni una pizca de encanto al lugar, si no más bien al contrario, ya que eramos solo 5 parejas y todos desayunábamos y cenábamos juntos intercambiando experiencias y anécdotas y estando como en família.Bueno, podría estar escribiendo toda la mañana, pero para no ser más pesada, solo decirte que hemos disfrutado mucho, que todo ha estado perfecto y que sin dudar os recomendaría a alguien que deseara hacer un viaje de estas características que nadie debería perderse por lo menos una vez en la vida.
Muchas grácias por todo y por los regalos que recibimos en el primer hotel, el Kia Ora en Rangiroa.
Un afectuoso saludo.

Manel y Victoria.





26 de agosto de 2013

Hace ya un mes que regresamos del paraíso y todavía sufrimos el síndrome post-vacacional… Somos una pareja que está viviendo fuera de España, por lo que organizamos buena parte de nuestra boda y nuestra luna de miel a través de internet, las nuevas tecnologías nos facilitaron muchísimo la vida! Sobre todo si al otro lado hay una compañía ágil y profesional como la de Xavi . Después de mucho buscar y leer opiniones a través de foros y otras páginas de internet encontramos la Agencia de Xavi FernándezViajes. Me puse en contacto con ellos a través de un mail para recibir información de un combinado a EEUU y Polinesia Francesa, en este punto este era uno de los viajes que teníamos en mente, pero todavía no había nada decidido.

El mismo día recibí respuesta de la agencia y al día siguiente Xavi me llamó  a mi oficina en Bruselas para explicarme todo, proponerme rutas y resolver todas mis dudas. Tengo que reconocer que quedé encantada con el servicio recibido. Cuando estas intentado organizar algo y hay tantos kilómetros de distancia es muy importante que el servicio que contratas sea, además de ágil y flexible, profesional y transparente, de tal manera que podamos  depositar toda nuestra confianza y sentirnos seguros aun estando tan lejos. Después de intercambiar varias llamadas y mails, decidimos nuestro viaje y ruta definitivos. Serían una semana en la costa Oeste de Estado Unidos(San Francisco, Las Vegas y Los Ángeles ) y una semana en Polinesia Francesa. Las islas seleccionadas fueron Huahine, mucho menos turísticas y más virgen que otras más conocidas, Bora Bora y Tahití.

Los primeros días en San Francisco fueron divertidos como primera toma de contacto con Estados Unidos, el Hotel Adante aceptable, lejos de lujos pero muy limpio y con muy buena localización cerca de  Market Street. Nuestra segunda parada, Las Vegas, mucho mejor de lo esperado.. El hotel Venetian es increíble y el servicio bastante bueno. El único punto negativo a señalar es que United Airlines nos perdió la maleta durante un día y medio, teniendo en cuenta que estuvimos en Las Vegas sólo 2 días, este pequeño detalle nos hizo la estancia un poco incomoda… La gestión de maletas en aeropuertos americanos no la puedo calificar mejor que pésima, pero bueno, eso es otro tema (como consejo aseguraros de que la maleta es escaneada antes de perderla de vista, si no, puede que no vuele con vosotros…).

Desde las Vegas cogimos otro vuelo hasta los Ángeles y desde allí nos dirigimos hacia las islas de la Polinesia.

La primera isla del circuito era Huahine, muy selvática, salvaje y bonita. Ya en el propio hotel haciendo snorkel podías hacerte una idea de la maravillosa vida submarina! El hotel Maitai una preciosidad! Y el personal siempre pendiente de todo era una maravilla.

Realizamos una excursión con Nautique, una de las paradas era ver como alimentaban a los tiburones y nadar con ellos. Todavía recuerdo la sensación entre miedo y expectación. Los tiburones pasaban a menos de un palmo de tu cara.. Increible!! Segunda parada en las islas, Bora Bora, por fin llegamos a la famosísima isla. Tengo que decir que bien merecida fama. Es mucho más turisitica que Huahine, sí, pero la laguna y las vistas son espectaculares. El hotel Four Seasson impecable. El overwater era una auténtica maravilla además de muy espacioso. El personal muy muy amable y siempre pendiente de hasta el último detalle.

En Bora Bora también mencionar la excursión de snorkel con “puresnorkeling”. Nos llevaron a sitios preciosos y pudimos ver multitud de peces, incluyendo rayas. La ruta por los corales alucinante.  Además si nunca has hecho snorkel te ayudan bastante para que te sientas seguro.  Muy recomendable.

Ya finalizando nuestro circuito por las islas , regresando paramos una noche en el hotel Radisson Plaza de Tahiti, resort bonito, pero no para un único día (está lejos del aeropuerto). Vuelta a Los Ángeles, donde esta vez pudimos disfrutar durante dos días de esta bonita ciudad. Hotel Omni, bien situado en el centro financiero de Los Ángeles. Recorrimos Hollywood, SunSet Boulevard, las playas de Santa Mónica, etc.

Final del viaje y vuelta a Madrid desde los Angeles vía Paris. Un viaje de ensueño que recordaremos toda la vida y por supuesto siempre nos quedaran las fotos! Gracias Xavi por el excelente servicio y por ayudarnos a hacer este sueño realidad! Pilar y Odín





23 de agosto de 2013

Ia Orana,

En una palabra: inmejorable.

Ni en nuestros mejores sueños hubiésemos imaginado un entorno tan paradisíaco.

Un entorno lleno de playas de arena fina, aguas cristalinas, lagunas interminables con corales y peces multicolores, así como una gente local con grandes valores humanos como la humildad, la paciencia y el carpe diem; si esto es la Polinesia Francesa.

 

Cuando comenzamos a organizar el viaje, teníamos claro que nuestro viaje no solo debía incluir los lugares típicos de la Polinesia como Moorea o Bora Bora, sino también queríamos adentrarnos y de paso conocer la vida cotidiana de los/as tahitianos/as.

Por ello y tras seguir la recomendaciones de Xavi, finalmente nos decidimos por Huahine y Bora Bora en el archipiélago Société y Rangiroa en el de Taumotu.

La combinación de islas ha sido perfecta, ya que hemos podido ver y sentir sensaciones muy distintas en cada una de ellas. Desde la sensación de soledad en la isla y el acercamiento más local que nos ha ofrecido la isla de Huahine, hasta la parte más lujosa y cordial de Bora Bora, sin olvidarnos de la gran laguna, snorkeling y diving de Rangiroa.

Como una imagen vale más que mil palabras, a continuación incluimos algunas de nuestras fotos.

Gracias Xavi y al todo el equipo, el viaje ha cumplido con creces nuestras expectativas iniciales. Por cierto, ¿cuando comenzarnos a organizar el viaje para el año que viene?

Mauruuru. Nana.

Edurne y Aitor





17 de junio de 2013

Ia Orana Xavi

La verdad es que no tenemos suficientes palabras bonitas para describir lo que es Tahití y sus islas y el trato que habéis tenido con nosotros durante nuestra estancia en el paraíso.

Empezamos nuestro viaje desde Barcelona, cuando el día 23 de Abril, Sant Jordi, nos acercamos a verte para que nos facilitarais toda la documentación. Después de muchas llamadas para decidir que islas visitábamos, vuestros estupendos consejos sobre hoteles, excursiones, etc… decidimos visitar las islas más famosas del Archipiélago de la Sociedad: Tahití, Moorea, Huahine, Tahaa i Raiatea i Bora Bora. Cuando nos fuimos de la agencia, ya teníamos ganas de que llegara el día 14 de Mayo para emprender nuestro largo viaje.

Así que nos casamos y a los pocos días, empezamos nuestro trayecto hacia las islas más deseadas. El trayecto, todo hay que decirlo, fue muy largo aunque la ilusión por llegar nos lo hizo ameno.

A la llegada al aeropuerto de Papeete nos esperaban los corresponsales de XFV en Polinesia Francesa. Fueron muy atentos con nosotros y nos trasladaron al puerto, ya que teníamos que coger el ferry que nos llevaría a Moorea.

En Moorea estuvimos 3 noches en el Hotel Sofitel Moorea Ia Ora Beach Resort. La verdad es que el hotel es magnífico, con muy buenos servicios, los bungalows muy espaciosos y, sobretodo, la mejor playa de la isla (Temae). El primer día, y una vez recuperados del largo viaje, después de pasar un día de relax en el hotel, hicimos una excursión de interior en 4×4, durante la cual fuimos a visitar plantaciones de piñas, diferentes miradores para poder ver las dos bahías….

Al día siguiente contratamos una excursión náutica que consistió en visitar las bahías desde el mar, hacer snorkel en el pequeño jardín de coral de un pequeño motu, comer en el mismo motu y, por último, nadar entre rayas y algunos tiburones. La verdad es que la excursión fue muy entretenida y divertida. Por cierto, en el viaje de ida conocimos a otra pareja de recién casados que también viajaban a través de XFV y, sorpresa, estábamos en el mismo Hotel Sofitel Moorea!! La verdad es que en seguida hicimos muy buenas migas y, hablando, vimos que también coincidiríamos en la segunda isla, incluso en el mismo hotel. La verdad es que tenemos que darle las gracias a Xavi porque, aunque fuese una coincidencia, hemos hecho unos nuevos amigos!

La segunda isla que visitamos fue Huahine (3 noches). De inmediato que llegamos nos dimos cuenta que era muy diferente a Moorea. Claramente mucho menos turística y más salvaje. Nos vinieron a buscar al aeropuerto y nos llevaron a nuestro hotel, el Maitai Lapita Village. Nos recibieron con collares de flores y un zumo de piña. La atención fue muy buena y el hotel, prácticamente nuevo, tenía unas muy buenas instalaciones. Como en Moorea, los bungalows eran muy espaciosos y cómodos. En esta isla volvimos a recorrerla por el interior y por la laguna. Primero recorrimos el interior. Con nuestros nuevos amigos y compañeros de luna de miel, alquilamos un coche. Dimos la vuelta a toda la isla visitando las zonas más recomendadas. Una de las zonas más bonitas es la playa de Avea, con unas tonalidades de azules brutales. En esa misma zona encontramos un restaurante donde pudimos degustar un bufé de comida típica de la Polinesia. Al final de la tarde fuimos a ver la puesta de sol en una zona cercana al hotel y pudimos ver Raiatea, Tahaa y Bora Bora.

Al día siguiente contratamos la excursión de Poetania Cruises. Fue un espectáculo. A parte de los paisajes, los colores del mar, la variedad de peces, el coral……. lo más destacado fue la mujer que se encargaba de la excursión. Desprendía una vitalidad envidiable, nos explicó un montón de curiosidades de la isla, muchas leyendas que explicaban la forma de las montañas, el porqué del nombre de Huahine…… Una excursión que vale mucho la pena. Además, nos llevaron a comer a un motu y nos montaron las mesas y las sillas dentro del mar! Fue un día muy divertido.

Por cierto, el Maitai Lapita Village está muy cerca (5-10 minutos a pie) de la capital de Huahine, Fare. Las tres noches que estuvimos pudimos cenar muy barato porque había 4-5 roulottes en el pueblo. La comida estaba muy bien y era abundante. La experiencia fue buena porque nos mezclábamos con la gente de allí, además de compartir unas risas con nuestros compañeros de viaje.

Al día siguiente dejamos Huahine y nos dirigimos a la tercera isla, Tahaa donde también estuvimos tres noches. En este momento nos quedamos “solos” porque nos separamos de nuestros nuevos amigos. El aeropuerto se encuentra en Raiatea, con lo que nos vinieron a buscar en barca para llevarnos a la Pensión Fare Pea Iti. Nos llevamos una grata sorpresa al ver lo bien que estaba la pensión. Sólo tenía 4 bungalows y nosotros teníamos el que estaba justo a dos metros del agua.

El día que llegamos nos lo tomamos de relax. Nadamos en la piscina, cogimos las bicis y fuimos a la capital, Patio, que se encuentra a unos 2 Km de la pensión. Compramos algunas cosas en el súper y pudimos captar el ambiente de la isla. Todo el mundo era muy simpático y vimos que, al igual que Huahine, la isla era virgen y muy poco turística.

Al día siguiente alquilamos una scooter y dimos la vuelta a la isla. Las vistas de la laguna desde las zonas más elevadas son espectaculares. También visitamos una plantación familiar de vainilla en la cual se puede hacer una visita privada y sin pagar nada. Además, nos acercamos a ver la que dicen que es la playa más bonita de Tahaa, Joe Dassin, impresionante playa virgen y desierta.

El tercer día en la isla lo utilizamos para hacer una excursión por el mar. Contratamos al mismo capitán de la pensión (el que nos vino a buscar al aeropuerto) y nos llevó a hacer un tour por la isla, visitamos la laguna con algunas rayas y, sobretodo, nos llevó a visitar un jardín de coral alucinante. Se encuentra muy cerca del único hotel que hay en Tahaa, justo entre dos motus. La riqueza de color y de variedad de coral que vimos es de lo mejor que hemos vivido durante el viaje!!. Nos dio pan y los peces se volvieron locos comiendo de nuestras manos. Se podían contar a centenares los peces que nos rodeaban! Finalmente navegamos rodeando la isla de Tahaa y nos mostró los sitios más emblemáticos de la isla, incluso paramos en un motu precioso para relajarnos en la playa de arena blanca.

El último día en Tahaa volvió a ser de relax i por la tarde nos fuimos al aeropuerto. Nos dirigimos a la penúltima parada del viaje: Bora Bora.

El aeropuerto de Bora Bora se encuentra en un motu con lo que te vienen a buscar en barca. El mismo hotel tiene un estante en el aeropuerto y ya te están esperando cuando el avión ha aterrizado. En Bora Bora estuvimos 4 noches alojados en el Sofitel Bora Bora Private Island. Un hotel muy pequeño pero muy bonito y con el encanto de estar en una isla privada.

Eso sí, en el momento que queríamos ir a la isla principal, sólo teníamos que avisar a recepción y en 5 minutos teníamos una barca que nos llevaba al Sofitel Marara. Estábamos alojados en un overwater bungalow y la verdad es que era muy grande y las vistas a Bora Bora eran espectaculares. Para seguir con la misma mecánica de las otras islas, hicimos una excursión náutica y una de interior. La que nos gustó más, evidentemente, fue la náutica. La contratamos con la empresa recomendado por Xavi y la verdad es que valió la pena. Primero nos llevó a visitar un jardín de coral que se encontraba muy cerca de la barrera. No era tan rico como el de Tahaa pero igualmente espectacular. La segunda parada fue en la parte posterior de un motu. Nos dijo que era una zona donde normalmente se ven dos tipos de rayas, las más comunes y que ya habíamos visto en Moorea y Tahaa (stingray), y las que tienen topos en la parte superior y 5 aguijones en la cola (spotted eagle ray). Nos dejamos llevar por una leve corriente en una zona de aguas transparentes, con unos 10 metros de profundidad y de repente encontramos una familia de 7-8 spotted eagle rays nadando en harmonía. Nos quedamos de piedra viendo tal espectáculo de la naturaleza!

La última parada de la excursión fue ir al acuárium (natural, evidentemente). Una zona de aguas extremadamente transparentes y con una riqueza impresionante de peces. Los había de todos los tipos y colores. Como en Tahaa, nos dieron pan y pudimos volver a experimentar el picoteo de los peces en nuestras manos. Es increíble la paz y tranquilidad que te transmite el observar la riqueza del mar.

El segundo día contratamos la excursión de interior con Tupuna Safari 4×4. Te vienen a recoger en el hotel y haces la vuelta a la isla en unas 3 horas. Eso sí, lo más espectacular es que te adentras por los caminos que los americanos construyeron durante la Segunda Guerra Mundial. De esta manera pudimos subir a algunas de las montañas que forman la isla y así poder ver unas vistas magníficas de la laguna de Bora Bora. Aquí pudimos hacer unas de las fotografías más bonitas del viaje.

Una de las ventajas del hotel Sofitel Bora-Bora Private Island es que en la parte de atrás del islote hay un jardín de coral muy bonito. Es bastante fácil llegar en kayak o incluso nadando con el equipo de snorkel. Eso sí, no es difícil que durante el trayecto te puedas encontrar algunas rayas e incluso algún pequeño tiburón de punta negra.

La última escala del viaje fue Papeete (capital de Tahití). Sólo estuvimos unas horas, básicamente para pasar la noche. Eso sí, tuvimos tiempo suficiente como para ir a cenar a las roulottes. Una cena diferente a la mayoría de las que tuvimos. Muy barato y amenizado por un grupo de gente mayor de la isla que tocaba y cantaba música tradicional.

Con mucha pena dejamos la Polinesia Francesa después de unos 15 días maravillosos. Sin duda, el mejor viaje de nuestras vidas. Sólo deciros que hemos vuelto con una carpeta de 25 GB de fotografías y videos, realmente todo increíble.

Muchas gracias Xavi, por hacerlo todo tan fácil, y por proporcionarnos la tranquilidad necesaria para no tener que preocuparnos por nada y poder disfrutar al máximo nuestro viaje.

Ingrid i Pere





25 de marzo de 2013

Ia orana Xavi,
Una vez recuperados del jet lag y ya de vuelta a la normalidad te comentamos como ha ido nuestro viaje a Polinesia Francesa en febrero y marzo de este año.
Para empezar decir que ha sido un viaje estupendo y que hemos disfrutado cada minuto de los diez días que hemos pasado en las islas de la Sociedad y de las dos semanas navegando por las Marquesas en el Aranui III.
Respecto a la elección de Raiatea y Huahine como destino de nuestro primer viaje a Polinesia, en lugar de otras islas más turísticas y conocidas de la Sociedad como Bora Bora o Moorea, se debió al interés que teníamos en bucear “solos”. Y así ha sido, en las inmersiones que hemos realizado con Hemisphere Sub en Raiatea y con Pacific Blue Adventure en Huahine no hemos coincidido con ningún otro barco en los puntos de buceo y hemos sido como máximo cuatro buceadores y el divemaster. Esto unido a la cantidad de vida que hay en los pasos de las lagunas y a la presencia constante de tiburones ha sido todo un lujo.
Sobre los hoteles que nos recomendaste en estas dos islas decir que nos han encantado los dos, cada uno en su estilo. Más pequeño y familiar el Raiatea Lodge, una casa colonial rodeada por un precioso jardín y con embarcadero propio donde nos recogía el barco del club de buceo y el de la excursión a Tahaa que realizamos con Arii Moana Tours.

Lo que más hemos disfrutado han sido los deliciosos desayunos servidos en la mesa por la alegre y sonriente Rai Nui. También hemos estado muy a gusto en el nuevo Maitai Lapita Village en Huahine, algo más grande, con amplias y cómodas cabañas y muy bien situado a cinco minutos de la capital Fare, andando por la playa.
La noche del viernes que pasamos en el Tahiti Nui antes del crucero pudimos comprobar lo salvajes que pueden llegar a ser las noches del fin de semana en Papeete. Muchas gracias por cambiarnos de hotel a la vuelta del crucero. El Radisson en Arue es un hotel familiar cuyas habitaciones, con terraza, tienen unas espectaculares vistas de la puesta de sol sobre Moorea y en el que las fiestas terminan antes de las doce.
Respecto al Aranui III, buque mixto de carga y pasajeros, vale lo que cuesta. Muy bien organizado, las dos semanas de viaje cunden mucho. Se visitan las seis islas habitadas de las Marquesas en profundidad así como dos atolones de las Tuamotu (Rangiroa y Fakarava). Entre las actividades que se incluyen, además de las excursiones en las islas, se ofrecieron varias conferencias a cargo de la Doctora Sidsel Millerstrom, antropóloga de la Universidad de California, que ha estado trabajando en las Marquesas desde 1984 y que también se hizo cargo de las explicaciones en las visitas arqueológicas. Entre los servicios que ofrece el barco destacar la lavandería y el médico abordo sin cargo.
En resumen, nos ha encantado. Nos quedamos con: las lagunas de las islas de la Sociedad y el buceo en sus pasos; la espectacularidad de las bahías de las Marquesas y lo salvaje que es su interior; el ambiente del Aranui II, en el que tripulación y pasajeros compartían espacios comunes; el delicioso pescado y las frutas tropicales; y sobre todo, lo amable que es todo el mundo. Ha sido un viaje perfecto y estamos deseando volver.
Gracias por todo.
Un saludo,
Zulejka y Pedro





21 de septiembre de 2012

Ia orana Xavi.

Como hablábamos el otro día te paso a comentar nuestras experiencias de la luna de miel.

Teníamos muchas dudas respecto a dónde ir en nuestro viaje de novios, y desde luego que en las agencias de viajes habituales no nos estaban ayudando. Hablando con un primo mío acerca de la boda, me habló de su luna de miel, y nos convencimos totalmente de ir a la Polinesia Francesa, recomendándonos la agencia Xavi Fernández Viajes, todo un acierto, ha sido todo comodidad y buen trato contigo, muchas gracias Xavi.

Como el viaje nos parecía una pesadez de horas, decidimos parar en Los Angeles un par de días a la ida y otros tantos a la  vuelta.
De Los Angeles nadie nos había hablado maravillas, pero es una ciudad que hay que visitar, por la experiencia, y para vivir la magia del cine y la televisión. Nuestro hotel estaba en pleno Downtown, donde nos atendieron de maravilla y felicitaron nuestro reciente enlace con una botella de Champán y cestita de frutas. Tras el par de días viendo Beverly Hills, Santa Monica, Venice Beach o Rodeo Drive, tocaba el fuerte del viaje, pues partíamos a Tahití.
Nuestro paso por esta isla “capital” fue un tanto anecdótico pues tan solo pasamos una noche en el Sofitel de Papete para por la mañana tomar un vuelo a Huahine. Aquí entramos en contacto con la amabilidad de estos isleños, y pudimos disfrutar de una copa escuchando música local en el bar de la piscina, un ambiente muy agradable. Nos hemos ido con pena de allí y no pasar algo de tiempo viendo la isla.

La siguiente parada era Huahine,

 isla que nos encantó, donde pasamos unos días increibles disfrutando del complejo Te Tiare Beach. Fueron todo atenciones, desde la recepción, las comidas, los traslados, e incluso a la hora del check-out, cuando se portaron fenomenal extendiendo nuestra estancia hasta enlazar con nuestro vuelo. Es sin duda el hotel que más nos gustó, con un ambiente muy familiar, que también respiramos en el resto de actividades. Por ejemplo un día hicimos un tour en barco alrededor de la isla, muy recomendable, como estar entre amigos, compartiendo coco, zumos, una comida típica de pescado crudo sentados en el agua cristalina de una playa, visitar la granja de perlas, y conocer el entorno de la isla. Otro de los días aprovechamos para dar otra vuelta en moto de agua, y fue cuando vimos por vez primera las rayas, otra gran experiencia para el recuerdo.
Ya en Bora Bora, dedicamos 4 días a disfrutar de un bungalow “over-water” del Hotel Hilton, con las impresionantes vistas a las aguas cristalinas, el lujo de todo el resort, y su SPA en lo alto de la colina, en el que pasamos unas horas de cuidados y relax. Sí es cierto que en esta isla hay mucho más turista, aunque a nosotros no nos pareció excesivo en absoluto, además se nota que la oferta de actividades y entretenimientos es muy superior. La salida para hacer snorkel en los corales, nadando en busca de mantas, o incluso tocar las rayas, así como montar en “aquabike” hicieron redonda nuestra estancia en esta isla paradisíaca.
De vuelta a L.A. pasamos un día soleado en Disneyland, disfrutando como críos de sus espectáculos, atracciones en este lugar tan mágico.

Ya solo quedaba enfrentarse a los últimos vuelos, y el peor sindrome postvacacional que he tenido nunca, pues el viaje ha sido un sueño hecho realidad, y no queríamos volver ninguno de los dos.

Muchas gracias por todo, un saludo.
Andoni





17 de septiembre de 2012

Hola Xavi!

De vuelta al mundo real, a la rutina y al trabajo… Hacer éste escrito a lo mejor me supone una depresión post-vacacional, pues recordar el paraíso dónde hemos estado durante 15 días…. uufff!! impresionante!!

Nuestro viaje empezó unos meses antes cuando decidimos que nos queríamos casar en una playa recóndita, y que mejor sitio que la Polinesia?! Ése sería nuestro destino.
Después de consultar una agencia “cualquiera” y no quedar nada contentos, encontramos la agencia Xavi Fernández Viajes, dónde además de recibir un trato exquisito, nos asesoraron muy bien respondiendo dudas y cuestiones que nos surgían sobre las islas, actividades, etc. Y por si fuera poco, no tienes que preocuparte de nada, pues lo tienen todo controlado, desde los billetes de avión, pasando por los transportes del aeropuerto a los hoteles, hasta un contacto allí que nada más llegar te ayuda y explica todo lo que necesitas saber!

Reconocemos que las horas de vuelo son muchas, te cansas, pero merece la pena!!!!
Nada mas llegar a Papeete una persona nos estaba esperando con dos maravillosos collares de flores, nos trasladó al hotel donde íbamos a pasar una sola noche, necesitábamos dormir en una cama antes de emprender nuestro “tour” por tres de las islas más maravillosas que hemos estado.

Huahine:

En el Hotel Maitai Lapita, muy muy muy recomendable! Es un hotel muy nuevo, no disponen de habitaciones over water, pero si “over lake”. El sitio es espectacular, igual que el trato recibido por el personal, muy agradable y atento.
La isla es preciosa, todo virgen, en una de las excursiones tienes opción de bañarte con tiburones, algo que personalmente nos alucinó, es una experiencia inolvidable.

 

Tahaa’a:

Nuestra segunda isla, dónde pasamos 3 noches en la pensión Fare Pea Iti, un sitio muy familiar en el que el trato por parte de Brigitte y su personal es muy bueno.
La isla es mas pequeña que Huahine, nosotros la disfrutamos mucho, un día hicimos una excursión caminando, otro día cogimos una bicicleta (gratuitas en la pensión), etc.
El snoorkeling en ésta isla es espectacular!! muchos peces de colores entre los que nadas con total normalidad por la barrera de coral.

Lo más…. las mantas!!! bañarte con ellas, darles de comer, … genial!

 

 

Bora-Bora:

Y por fin llegamos a la que dicen que es la laguna más espectacular del mundo, dónde realizamos nuestra boda intima.
Nosotros nos hospedamos en el hotel Le Meridien. Muy buen hotel, gran servicio y unas vistas alucinantes, con los bungalows hacia el monte Otemanu y un mar turquesa transparente e infinito en el que tus ojos se maravillan con la belleza salvaje. Éste hotel cuenta con un centro de recuperación de tortugas, y cada día puedes ver cómo les dan de comer, explican cosas sobre ellas y sobre el centro.
Merece la pena hacer la excursión con la empresa recomendada, en ella podrás observar mantas rayas, que llegan a medir hasta cuatro metros. La excursión del safari 4×4 también está muy bien, el guía te lleva a puntos estratégicos dónde puedes visionar unos paisajes increíbles.

Dicho ésto, lo único y más importante que nos queda por decir, es la gran sonrisa con la que te reciben los Tahitianos, siempre amables, siempre un “ia orana”, siempre un “no te preocupes, disfruta”… y eso es lo que hicimos! Adaptarnos al ritmo de vida que allí tienen, relajarnos y disfrutar de éste super viaje a ése sitio tan paradisíaco.

Gràcies Xavier per fer realitat el nostre somni.

Victor y Laia.





 
 

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