BLOG XFV
7 de noviembre de 2013

Aunque hubo un tiempo en que a mi esposa y a mí nos gustaba viajar por libre, desde hace 10 años siempre hacemos un viaje al año en un circuito. Quizás sea cosa de  la edad,  de la comodidad o que también nos gusta ir “al grano” y que un guía nos explique la historia  de  lo que estamos viendo en ese momento. En esta ocasión celebramos nuestro 25 aniversario de bodas y queríamos un destino que pudiera llegar a ser irrepetible.

Después de ver varios catálogos en distintas agencias, nos decidimos por Japón pero en todos los circuitos en cada destino era día libre. Nuestro nivel de inglés es 0 y nos asustaba como nos íbamos a desenvolver y si no íbamos a disfrutar del viaje.

Buscando información de Japón en internet , vi algo interesante que colgaba la Agencia de Viajes Xavi Fernández de Barcelona. Llamé por teléfono y me pasaron con una persona especialista en el destino que solicitaba: Christian Bosch.

Yo que soy una persona que no hago demasiadas compras por internet y para un tema  de tanto importe, en  un principio era bastante reticente, pero una vez que fui hablando con Christian, me transmitía que dominaba totalmente Japón y en cuanto le dije la fecha  y más o menos lo que pretendía, rápidamente me dio una idea de a que sitios y por cuanto tiempo. Desde un primer momento le transmití mi nivel 0 de inglés y enseguida me “convenció” de que ese no era impedimento ya que los japoneses tampoco lo hablan mucho y que su experiencia con anteriores clientes eran muy buenas como para que hiciéramos Japón por libre.

Tengo que decir que siempre que he llamado al minuto era atendido, ya que según iba digiriendo la información (muy puntual) que  Christian me pasaba por correo le llamaba para aclarar las mil dudas que me desbordaban y me las matizaba de tal manera que me “enchufaba” cada vez más.

Tenemos que decir que ha sido un acierto total, que hemos disfrutado muchísimo de este viaje y que animamos a todos a que conozcan ese gran País que es Japón. Si tenemos que quedarnos con algo, además de las 4.000 fotos de paisajes, templos, cosas “raras”, etc,… es con la Cultura del País.

Los japoneses son una mezcla de lo moderno y de lo tradicional.   De una educación exquisita, no se alteran, ceden el paso o de su derecho si es necesario para no molestar, respetan sobremanera a las personas mayores, se molestan por entenderte e incluso dejan lo que estén haciendo para acompañarte al sitio que preguntas, nunca intentan engañarte en nada; ni con los precios ni con el cambio ni con nada… es más se van al baño y dejan el bolso o el pc encima de la mesa sin problemas.

Si te dejas algo olvidado  no tienes problema en recuperarlo. No son voceras , da gusto ir en transporte público en un silencio hipnotizante, guardan cola para casi todo en absoluto orden. Son disciplinados y con espíritu de servicio a los demás. Tienen sentido de la responsabilidad y en su puesto de trabajo (sea cual sea) se esmeran y les gusta hacerlo bien. Las exposiciones en las tiendas  están con mucho gusto sea en un mostrador de 3 metros en el metro o en unos grandes almacenes. Hay pastelerías que parecen auténticas joyerías. En todos los puntos de venta  Los dependientes están con buena aptitud siempre saludan y agradecen compres o no. Sea lo que sea lo empaquetan con cariño y buen gusto. Tengo  que decir  comprando en unos grandes almacenes  unas cremas de cosmética de una firma (Helena Rubenstein) que recientemente ha cerrado en toda Europa (y no me extraña) jamás me he sentido tan bien atendido, ni comprando un Rolex. Que educación, que mimo, que profesionalidad, que trato, que delicadeza. Nos hizo sentir muy bien y eso que eran unas simples cremas. Mi mujer y yo que nos dedicamos al comercio comentábamos que las empresas tendrían que enviar al personal a Japón  para hacer un curso de civismo, pero sobre todo de exposición de productos y de aptitud en la venta.

Otro tema que nos encantó de Japón es lo bien que funciona el transporte público. Taxi, bus, metro o tren bala; “no es que sean puntuales, es que son exactos“. La verdad es que el tren bala es como el AVE o el TGV pero tiene su “rollito” y la posibilidad de combinaciones de horarios entre muchas ciudades es muy buena. El metro al principio parece una locura por las distintas líneas y por todo lo que hay en el subsuelo cada estación  son auténticas ciudades con centros comerciales (hasta un Hard Rock). Es acojonante la cantidad de miles de personas que a diario patean el metro y parece que todo está “orquestado”. Cada 2 minutos hay un metro estés en la línea que estés. Coger un taxi es toda una experiencia. La apertura y cierre automática de las puertas, los asientos como unas fundas de ganchillo  de color blanco que están impolutas, el taxista conduciendo con sus guantes blancos y su gorra… Nos llamó mucho la atención la limpieza de sus carreteras, de todas las calles que hemos visitado, del metro, bus, taxi, etc.. Hay muchos aseos públicos y cuando entras a uno parece que lo acaban de limpiar. Lo de la limpieza es exagerado, “se podría comer “ en el suelo…

VOLAR  CON EMIRATES Aunque el viaje sea un “palizón” de horas,  se hace más ameno con montón películas de estreno en el idioma que quieras, con música de todo tipo, de programas de TV actuales o de videojuegos. En clase turista buena comida y un asiento bastante espacioso. Creo que hubiera sido bueno haber hecho el segundo tramo de los vuelos en Business Class, por lo menos a la ida.

KYOTO Llegamos por la tarde y nos fuimos a la estación para sacar los billetes del JR, nos dimos una vuelta por su centro comercial, subimos al  mirador de la última planta, cenamos y para el Hotel. El Cytadines  es funcional, incluso tiene una mini cocina tipo aparta- hotel, pero sobre todo está muy bien ubicado a boca metro. Al día siguiente cogimos un taxi e  hicimos Kinkakuji, Ryoanji, Ninnaji, cogimos otro taxi y fuimos a Nijo Castle y de ahí otro taxi al Mercado de Nishiki donde comimos y después en taxi al Heian Shinju. Fuimos dando un paseo por Higashiyama hasta Kodaji y terminamos con el Kiyomizu-dera . Todo esto en un día sería imposible de no haber cogido varios taxi, pero creo que mereció la pena el gasto para el tiempo que se gana. Para nuestro gusto de lo visto en Kyoto nos quedamos con: Imperial Palace, Riojanji, Kiyomizu-dera y Sanjusagen-do.

Por cierto  uno  de los  consejos que nos dio Christian es que las maletas de Kyoto a Tokyo las enviásemos por una de las agencias que se dedican a esto. Lo solicitamos el último día en recepción antes del desayuno y por unos 10 € por maleta nos quitamos un montón de peso en las 2 noches siguientes; metimos lo imprescindible en unas mochilitas y vaya gozada viajar así.  Cada vez que veíamos a alguien “carretando” maletas nos acordábamos de Christian. Al día siguiente desestimamos ir a Nara y cogimos el tren para Arashiyama, pero hacía un día de perros (lluvia) pasamos el bosque de bambú y en el primer templo hicimos tiempo a ver si escampaba pero nada, con lo que nos dimos la vuelta para Kyoto e hicimos Ginkakuji (silver pavilion, comimos en Pontocho visitamos Sanjusangendo y nos fuimos a pasear por la calle principal y luego por Gion Corner. Aquí teníamos la tarjeta de 2 días para bus y metro a la cual se le saca partido. Al día siguiente teníamos concertada visita guiada en el Imperial Palace a las 9:00h

MIYAJIMA Sitio mágico. Según la ves desde el ferry  ya tienes ganas de “tocarla“.Con sus ciervos por las calles, sus calles, sus Templos, el Torii … todo un remanso de paz y tranquilidad… Y qué decir del Ryokan Iwaso. Hemos tenido la fortuna de estar en muchos sitios y muy buenos, pero la experiencia de este Ryokan “marca” por estar ubicado donde está, por sus instalaciones onsen incluido, la amabilidad exquisita de su personal, pero la habitación japonesa, la cena con un menú típico servida en la habitación y con una atención  personalizada, enfundarnos un kimono  y dormir en un tatami es algo único que te transporta a otra época. UN AUTENTICO LUJO.

TAKAYAMA Después de estar en el Ryokan Iwaso, cuando llegamos al Ryokan Sumiyoshi nos decepcionó un poco, pero rápidamente nos dimos cuenta que era como estar en un museo. La atención por parte de sus propietarios te hace sentir en un ambiente familiar y la cena superaba a la del Iwaso. Es muy agradable pasear por sus calles y mercados matinales; la verdad es que nos hubiese gustado estar un día más para visitar Shirakawa-go y Matsumoto.

TOKYO En cuanto llegamos al Park Hotel ya teníamos nuestras maletas en la habitación en el piso 29 y las vistas son espectaculares. Como era media tarde fuimos a la Torre, con la suerte de que había un grupo tocando en la cafetería fue un rato agradable según llegamos a Tokyo. Como Mª Mar estaba cansada de tanta comida japonesa, queríamos algo occidental y nos fuimos cerca del hotel al edificio Caretta, planta 47 al  italiano Bice (que también lo tiene en Barcelona). Otro lujazo de vistas.

En fin solo deciros  Muchísimas gracias por todo,

Jesús  y Mª Mar

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Xavi Fernández Viatges S.L. - B63494546 - Licencia de Agencia de Viajes mayorista y minorista. GCMD-178 IATA 782838-1
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