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13 de marzo de 2009


DÍA 3 (11.08.2008) DEADWOOD-MOUNT RUSHMORE-CRAZY HORSE-CUSTER-WALL-BADLANDS-KADOKA-MARTIN

Nos levantamos temprano, almorzamos en el hotel, damos un paseo por Deadwood, que diferencia con ayer, no hay casi nadie por la calles y no se oye ninguna Harley Davidson, aunque las hay a cientos aparcadas. Visitamos Lead, un pueblo minero a las afueras del Deadwood.  Enfilamos la 385 South. A medio camino hay una enorme gasolinera de los años 50 con todo tipo de recuerdos: tienen varios coches de los años 50. Impresionante. Me compro un par de camisetas de Deadwood y mi mujer no se cuantos pins. Llenamos el depósito y volvemos a la carretera. La carretera cruza bosques de pinos y vamos viendo algunos lagos. Antes de llegar a Hill City, al salir de la curva hay un enorme trailer cruzado en la carretera. Lo paso por un lado y de repente veo a un motorista unos 50 metros más arriba, parado e inmóvil. Cuando estoy a su altura lo miro veo un enorme charco de sangre que brota de su pie. No sé como, pero el camión le ha pasado por encima. Doy media vuelta y bajo a atenderlo. Aún no hay nadie. El tío es enorme y yo sólo no puedo bajarlo de la moto. Le doy agua. El pie le ha desaparecido y ni si queja. Paran dos coches más y entre tres lo estiramos en la carretera. Del tobillo hacia abajo no tiene nada. Es una masa colgante. Para otro coche, y se baja una chica que dice que es enfermera. Le hace un torniquete y le envuelven el pie con unas bolsas. Yo ya no puedo hacer más y decidimos irnos. Ha sido espeluznante. Llegamos a Hill City, otra ciudad de tipo viejo oeste, mucho más turística y seguimos por la State 44 hasta Mount Rushmore, en Keystone (una pequeña ciudad forjada con el oro). Estamos a la espera de ver cuando se nos aparecerá en el paisaje las cuatro caras esculpidas en medio de un espectacular paisaje. Unas curvas después, por fin lo vemos. Es tal y cómo lo habíamos imaginado. Aparcamos y enfilamos una avenida con banderas y placas de todos los estados. El ambiente es muy variado: moteros, abuelos, familias enteras… En lo alto están los bustos colosales de 18 metros de los presidentes estadounidenses George Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt, y Abraham Lincoln que representan los primeros 150 años de la historia de los Estados Unidos. Lo cierto es que te las imaginas más grandes de lo que son, pero el paisaje y el lugar a medida que te acercas es tan grande que produce un efecto casi contrario. Cuando estás debajo la sensación es diferente. Es una postal típica de los Estados Unidos que ha aparecido en numerosas películas, como ‘Con la muerte en los talones’. Para los americanos es un sitio de visita obligada. Uno de los mayores reclamos turísticos de todo el país. Si se piensa bien, en verdad han destrozado una montaña para crear un monumento en plena naturaleza. Muy americano. En cierta manera, al no ser un país con muchos siglos de antigüedad, se tienen que inventar lugares de ‘peregrinaje’. Y en eso no tienen rival. Hay unos senderos alrededor de la montaña que permiten ver otros ángulos de las caras. Incluso un pequeño museo que explica la historia y conserva las herramientas y bocetos originales. A mi lado hay un abuelo americano que no tiene desperdicio: lleva una camisa con las barras y las estrellas y las caras de los cuatro presidentes. ¡Tre-men-do! Este nivel de patriotismo hortera sólo lo puedes ver en América.
La siguiente parada será ‘Crazy Horse Memorial’. La inmensa escultura de Caballo Loco, el legendario jefe de la tribu india Sioux. La réplica india al Mount Rushmore. Pero mucho más grande. Gigantesca. Antes de llegar pasamos por una tienda (Mistletoe Ranch) que venden todo tipo de artículos de Navidad, no he visto nada igual en mi vida. Hay de todo. Compramos unas cuantas cosas para nuestras familias y seguimos rumbo a Crazy Horse. Otra montaña de granito de las Black Hills está siendo dinamitada para levantar la que será la escultura más grande del mundo, que honrará la cultura, la tradición y el legado vivo de los indígenas norteamericanos y al gran líder de los Lakota, el gran Caballo Loco (Crazy Horse). Para hacernos una idea, los 4 presidentes serán tan grandes como la cara de ‘Crazy Horse’.  Medirá unos 180 metros de alto por 200 de largo. Sólo la cara tiene 26 metros. Empezaron en 1948 y sólo han completado un 5%. El método de trabajo que usan es la precisión de la ingeniería explosiva. La dificultad está en que si se equivocan en la voladura del granito, no puede reemplazarse. Pagamos la entrada, aparcamos y nos dicen que tenemos que esperar más de media hora, que debido a la lluvia de la mañana puede haber desprendimientos. No nos esperamos y nos vamos. Rumbo a Custer. Antes de llegar pasamos por una especie de anticuario y compramos una botella de Coca-Cola del Mount Rushmore y un par de matriculas usadas de Dakota y Wyoming. A continuación recorremos la carreteras escénicas Iron Mountain Rd. y Needles Hwy. La primera es una carretera imposible con 4 túneles de un sentido, en los que siempre se ve en Mount Rushmore al fondo y que también tiene una serie de puentes -los pigtail bridges- en los que la carretera gira más de 360º. Es una auténtica obra de ingeniería, de unas 16 millas. Forma parte de la ‘Peter Norbeck Scenic Byway’ que consiste en un bucle de 4 carreteras, de obligatorio recorrido cuando se está aquí. La ‘Needles Hwy.’ atraviesa otra parte de las ‘Black Hills’ entre increíbles agujas de granito, pinos y pequeños lagos. Es espectacular. En algunos lugares el coche pasa rozando las paredes. Los motoristas van y vienen por todas partes. Estas carreteras son, sin lugar a duda, una de las mejores en las que he conducido. Sencillamente increíbles. Una auténtica obra de arte mitad natural, mitad humana. Las recorremos un par de veces. Es un auténtico disfrute conducir por aquí, si tuviera tiempo me quedaría un par de días. En la zona se encuentra el Custer State Park, un lugar perfecto para observar los bisontes, si no has estado en Dakota del Norte. Absolutamente recomendable.
Nos vamos a Rapid City, que comparada con los lugares donde hemos estado es una ciudad enorme. En las afueras hay muchísimos concesionarios de coche. Nos paramos en los de Ford, Dodge e Infinity para pedir unos catálogos de algunos coches (Mustang, Challenger, F150, Fx30, etc.), y me los dan encantados. Orgullosos de que les pidas algo en su tienda. Y más si eres extranjero. Buscamos el centro y comemos en un Diner. Las raciones son enormes. Es muy difícil encontrar comida sana,  aquí es que no hay otra opción: hamburguesas de carne de todo tipo, trozos de pizza muy grandes, batidos de todo tipo de helado, patatas fritas, etc. Aquí es imposible mantener una dieta. Mi mujer lo pasa peor. A mi sinceramente, me encanta comer hamburguesa y patatas. No me cansa nada. Y las hacen buenísimas.
Paseamos un poco y volvemos al coche. La siguiente parada es Wall, donde se encuentra el Wall Drug Store, una pequeña farmacia abierta durante la depresión (en 1931) y que se convirtió en años siguientes en una parada obligatoria entre largas rutas, entre otros motivos por ofrecer agua fresca de manera gratuita. Aún hoy sigue siendo así. Y un café vale 5 centavos. Es un complejo comercial de varias tiendas (que funcionan como una) en las que se vende de todo. En todo el estado y en estados colindantes hay anuncios del lugar por todas partes. La verdad es que no vale la pena desviarse desde las Black Hills para visitarlo, pero si quieres ir al Parque Nacional Badlands, tienes que pasar por aquí. Es curioso, pero no tanto. Quizá si eres americano te puede atraer más. Mi mujer me mete la bronca por desviarnos hasta aquí. Seguramente tiene toda la razón.

A continuación atravesamos el Parque Nacional Badlands, un parque natural que ofrece paisajes lunares de colinas erosionadas mezcladas con prados. Contiene numerosos restos fósiles. Es una serie de formaciones de piedra onduladas de carácter fantasmagórico, de tono mayoritariamente gris, aunque hay tonos rojizos. Es un parque inmenso en el que te puedes encontrar bisontes, hurones de pies negros o zorros. Nosotros no hemos visto ni uno. En todo el trazado nos hemos cruzado con dos coches. El paisaje es hipnotizador.  Hemos apurado tanto la gasolina que nos estamos quedando secos y nos podemos quedar tirados en cualquier momento. A la salida del parque hay una gasolinera que nos salva de milagro. También un autobús que lleva unos enormes carteles que dicen: ‘Misión posible: cruzamos pueblos con la palabra de Cristo’. Se está haciendo de noche y decidimos ir a Wounded Knee. Un sitio de infausto recuerdo para los indios ya que aquí masacraron a 300 indios lakotas en 1890, entre hombre, mujeres y niños. Vamos hasta Kadoka por la Interestatal 90, para luego bajar por la 73. hacemos casi 50 millas, y sólo nos cruzamos un camión. Lo mejor es que podemos apretar un poco al no haber nadie. Aquí seguro que no hay ni un polícia. Al llegar a la US Hwy 18, giramos hacia el oeste y mi mujer ya no quiere más coche. En la siguiente población, buscamos un motel. La elegida es la población de Martín. Escogemos el Harold’s Motel (creo que es el único del lugar), regentado por un indio nativo. Es el típico motel de una sola planta con forma de U con las habitaciones a pie de calle. Vas a recepción, preguntas si tienen habitaciones libres, pides que te la enseñen para comprobar su estado, das el OK, pagas la tarifa (siempre visible al lado del mostrador) y te dan las llaves y el número de habitación. Aparcas el coche delante de la puerta y ya está. No lleva más de 10 minutos en total. Y la mayoría de veces son habitaciones con dos camas de matrimonio. La verdad es que empiezan a verse numerosos nativos americanos. Buscamos un lugar para cenar y encontramos un Diner típicamente americano, de aspecto un poco triste. El pueblo es un cruce de carreteras y no se puede pedir más.

DÍA 4 (12.08.2009) MARTIN-PINE RIDGE-CARHENGE-SCOTTS BLUFF-NORTH PLATE-KEARNEY-GRAN ISLAND-LINCOLN

Empezamos el día muy temprano y enfilamos hacía Wounded Knee. El lugar está en medio de la nada. Damos una vuelta por el pueblo y la manera como viven los nativos es una vergüenza. Viven en la miseria, con unas condiciones de vida en la reserva peores que las de muchos paises del ‘Tercer Mundo’. Nos vamos a Pine Ridge, y aquí, aunque el pueblo es más grande, la sensación de dejadez y miseria es mucho mayor. Pine Ridge es una de las zonas más deprimidas de los Estados Unidos: el 80 por 100 están en paro y poseen un índice de suicidios que dobla la media nacional y una expectativa de vida de sólo 43 años para los hombres y 52 para las mujeres. La verdad es que el lugar impresiona y acojona un poco. Al hacer una foto del edificio de bomberos con los camiones, todos los nativos de la puerta (menos uno), se dan media vuelta. En otro lugar al intentar hacer una foto, me dicen de todo con gritos y todo tipo de gestos. Aquí sobramos. En la gasolinera del pueblo, compramos algo para desayunar junto al Sheriff, que también es un indio. Me recomienda que no me meta por ciertos lugares, ya que la zona es un poco peligrosa. Nos metemos en el coche, damos una vuelta, y nos vamos con la sensación de que a los nativos de este país los tienen abandonados. Una vergüenza. Al entrar en Nebraska cruzamos una zona casi montañosa y seguimos estando solos en la carretera. En un campo de girasoles, vemos la también típica estampa americana de fumigar con una avioneta. Nos pasa por encima de nuestra cabeza un par de veces.

La siguiente parada será ‘Scotts Bluff National Monument’ en Nebraska. Pero antes de ello pasamos por Carhenge, justo antes de llegar a Alliance, donde se juntan la 87, la 2 y la 385. Carhenge es una réplica o imitación moderna de Stonehenge, pero hecha con 38 coches. En la pequeña oficina que hay, todas las paredes están llenas de una colección (aún les falta alguna) de matrículas del estado de Nebraska.
Un detalle de la carreteras americanas, es que cada estado las decora con un símbolo o con un significado concreto. Por ejemplo aquí en Nebraska, con una carreta del oeste en la Oregon Trail Road. Es también muy frecuente encontrarse con carteles de “adopte una autopista”, que consiste en que una empresa o un particular pagan una cantidad a cambio de que su nombre figure en dichos carteles, y así pagan el mantenimiento de ese tramo. Aquí se puede patrocinar cualquier cosa. El marketing hasta el límite. Pasamos por Gering, una pequeña ciudad con anchas calles y edificios tipo oeste de dos plantas. Muchos cerrados o abandonados. Un típico pueblo-ciudad de Nebraska o de cualquier otro lugar de América. Por la calle no hay nadie. De hecho todo el mundo se desplaza en coche, en la costa o en el centro. Y es que los pueblos y las ciudades están diseñadas de manera que todo te queda tan lejos, que tienes que desplazarte en coche. Y por eso el coche para ellos es básico. Y cómo más grande mejor. Hace mucho calor, el coche marca 39º. Llegamos a ‘Scotts Bluff National Monument’, unas serie de 5 formaciones rocosas con un enorme peñón de 330 metros en medio de las planicies del noroeste de Nebraska. En las travesías hacia las Montañas Rocosas, Scotts Bluff se convirtió en un lugar de paso obligatorio por lo fácil que era encontrarlo. En Miles de caravanas a través de la Oregon Trail pasaron por aquí, de camino al estado de Oregón, buscando una vida mejor. También la ‘Mormon Trail’ pasaba por aquí, de camino a Utah, así como numerosas expediciones militares. La vista desde lo alto es increíble, se ve hasta el infinito. Hace un calor de muerte. Mi mujer ni se baja del coche. El paisaje aunque se ve verde, es muy árido. De regreso a la carretera US 26 y de camino en dirección Este, pasamos por Chimney Rock, una aguja geológica de casi 100 metros, en medio de la nada, visible a decenas de kilómetros.
A partir de ahora tenemos que dirigirnos al Estado de Iowa, pero antes pasaremos por el Lago C.W. McCnaughy (el típico centro recreacional americano alrededor de un lago) y por North Platte, donde se encuentra la casa-rancho de Búfalo Bill. A las afueras hay un enorme estadio para rodeos. North Platte es la más grande concentración de vias de tren del mundo del tipo ‘railroad yard’ (no sé su traducción exacta, pero es la cantidad de vías de tren que nacen de una, para distribuir trenes). creo que he leído que tiene 150 vías en paralelo, más de 3 kilómetros de ancho.Entre el lago y North Platte, nos comemos un pizza en la población de Ogallala, ya que en una revista local hemos visto un foto de lo que parece ser una calle auténtica del oeste. La buscamos y son tres casas del oeste en línea, donde deben hacer espectáculos en días especiales. Nada de otro mundo. A nuestro lado comen un hijo y un padre con aspecto 100% vaquero, que nos preguntan que hacemos en ‘su’ pueblo.  Entablamos conversación y cuesta bastante entender el acento. Aquí todos hablan con un acento terrible, mucho más cerrado que en Dakota o las dos costas. El pueblo es como todos los otros, Seguimos tirando millas, paralelos a la vía del tren, cruzándonos con trenes con cientos de vagones de carga. Y con la bandera americana bien grande en las locomotoras que llevan el siguiente lema: “Construyendo América”. Tanto en los estados de Dakota como aquí en Nebraska, se ven bastantes coches de los 70 y los típicos Pick-up americanos, eso sí, algunos muy viejos. Y la mayoría de conductores con camisas a cuadros. Y la gorra, claro. O el sombreo de cowboy. Estos es el lejano oeste, ahora llamado medio oeste., y hay miles de cabezas de ganado, bolas de paja y gente con sombreros. Aquí es donde están los auténticos cowboys (aunque seguramente Wyoming hay más).

Y luego está la radio, en la que encuentras de todo: música de todos los estilos, noticias, debates políticos, deportes (exclusivamente americanos), y las que son de carácter religioso, con una narración bíblica interminable. Y aquí en el Medio Oeste hay, y muchas. Es la América de Bush. La América del hombre blanco. La verdad es que como detalle muy destacado, es que no se ve gente de color. Todos son blancos. Es sorprendente. Ni en Dakota del Norte o del Sur recuerdo haber visto ninguno. Veremos en estos otros estados. Aquí la mayoría de pegatinas (en coches y motos) y de anuncios en las casas, son de McCain/Palin. En esta parte de América se creen el miedo que les meten los políticos. No me imagino en Barcelona a la gente colgando en los balcones la foto de su político preferido, durante unas elecciones. O llevar un pin o una gorra de lo mismo. Otra actividad muy americana.

De vez en cuando salimos de la autopista para coger alguna carretera local y atravesar pueblos con la típica calle principal, y luego los alrededores residenciales, con las casas de dos pisos, la bandera americana, el jardín perfectamente cuidado (algunas veces con los típicas figuras de gnomos), la mecedora en la terraza, etc. Y son así en cualquier estado. Depende de donde está el pueblo y del tamaño, hay más ambiente o menos. Esto es América. Pero la sensación de ir atravesando pueblos polvorientos en medio de la nada es única. El paisaje de Nebraska se compone de enormes praderas e interminables extensiones de campos de trigo  y algunos pequeños lagos. El ganado vacuno también esta presente por todos lados. Las famosas Grandes Llanuras son aquí omnipresentes. Como más nos vamos acercando al este, vamos viendo los típicos graneros enormes de color rojo.

Vamos siguiendo la ‘Lincoln Highway Byway’ que discurre paralela a la Interestatal 80 y que fue la primera autopista transcontinental de América (de Blair a  Kimball). Vamos pasando por pueblos de esos polvorientos, en los que no sé ve a nadie. Las carreteras discurren a lo largo de ondulantes colinas cubiertas de hierbas altas (de hecho, la zona de dunas más grande de los EE.UU., las Sandhills (Colinas de arena) están en el centro de Nebraska). Son de una extensión enorme y son dunas de arena depositada por el viento, cubiertas de hierba y debajo poseen agua subterránea que se filtra de las lluvias.

El sol se pondrá dentro de poco y habrá que ir buscando un lugar para dormir. La puesta de sol detrás nuestro es espectacular. Mi mujer se ha dormido y voy tirando millas. Regreso a la Interestatal 80 para ir más rápido. Ya es de noche y de repente en la mediana se encienden unas luces. La policía. Miro por el retrovisor y el tío da media vuelta en medio del carril rápido de la autopista. En menos de 30 segundos lo tengo tan pegado a mi parachoques trasero, que pasa ni un papel de fumar. ¡Que exagerados! De golpe me enciende toda la parafernalia luminosa del morro y me deja ciego. Me paro en el arcén, y me quedo en el coche. Pasa un minuto y baja del coche andando con una mano al lado de la pistola. Primero mira el asiento de atrás y luego me hace bajar la ventanilla. Me comenta que iba a 77 millas por hora (creo que el límite son 70) y me pide los papeles. Me hago un poco el tonto. Me hace algunas preguntas típicas: de donde somos, que hacemos en Nebraska, de donde venimos y a donde vamos y ¡si llevo algún arma! Le respondo y se vuelve a su coche. Pasan unos minutos y vuelve con los papeles y un ‘warning’. Que es un aviso de que si me vuelve a parar un policía en Nebraska, me multaran. La suerte es que de un estado a otro no pueden saberlo. Y ya estoy casi en Iowa. Sólo de pensar que que si el poli llega a estar parado 10 millas atrás, me pilla a 100 millas por hora y se me cae el pelo. He tenido mucha suerte. Me deja ir y me agradece que visite su estado. La verdad es que todas las veces que me han parado en Estados Unidos o Canada, los polis han sido muy amables. En cuanto ven un turista, les sale la sonrisa. No tengo ni una queja.

Mi mujer ya se ha despertado con todo el follón, y me comenta que ya me lo había dicho, que iba demasiado rápido. En la siguiente población, Lincoln, que es la capital de Nebraska, buscamos un motel para dormir. Después de dar unas vueltas por el Downtown, encontramos uno en la zona de las afueras y vamos a buscar algo de comer en un chino que hemos visto unas calles atrás. Hoy ha sido la que será la peor paliza en kilómetros del viaje. Pero ya estamos a lado de Iowa. Y seguimos sin ver hombres de color. No me extraña que aquí siempre se vote republicano. Aquí a Obama no lo quieren ni en pintura.
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2 comentarios para “VIAJE POR LA AMERICA PROFUNDA II”

  1. Tetcohet dice:

    Freeeeeeeeeaaaaak! es una bona explicacio del viatge, la resta fes-la més lleugera… ara els comentaris sarcastics son molt bons!! a veure la resta….

  2. cristina dice:

    HACE 2 AÑOS RECORRI DAKOTA DEL NORTE, DAKOTA DEL SUR ,WYOMING, UNA PARTE DE MONTANA, Y MINESOTA….Y QUISIERA VOLVER , HAY LUGARES Y POBLACIONES INCREIBLES…DIOS quiera poder volver….fue increible.

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