BLOG XFV
4 de marzo de 2009

Javier sigue su cronica de viaje:

Lunes 16 de febrero, hoy tocaba Beaver Creek, como la previsión no pintaba muy buena por la tarde, preferimos esquiar nuevamente en Vail y acabar prontito para dejar el equipo y marchar a Beaver Creek a comer.
Viajamos en el autobús que desde la puerta del hotel y pasando por la terminal de Vail nos llevó en 20’ a pistas, y descubrimos porqué “Beaver Creek se encuentra completamente en otro nivel” como dice su publicidad, al bajar del autobús y cruzar el arco de entrada a la zona peatonal, una escalera mecánica nos llevó hasta el borde de la nieve, y no mas pisarla un señor muy amable nos obsequió con una de las famosas “cookies” calientes típicas de esta villa.
En el autobús, el grupo hizo amistad con algunos pasajeros que al oírnos hablar en otra lengua se interesaron por saber de dónde éramos, uno de ellos nos contó que había estado hace unos años por España, que había visitado Girona y que le supo mal no haber podido conseguir mesa en el “Bulli” para cenar! También nos recomendó donde comer, merendar y cenar en Beaver Creek…vamos, de esquí no pero de gastronomía sabía un rato! Je, je
Siguiendo sus consejos, entramos a “Chophouse” a pie de pistas y luego de habernos sentado, nos dijeron que sólo podíamos comer algo ligero…apettizers aprés-esquí porque ya eran las 15.03hs y había acabado hacía 3 minutos el horario de las comidas! No importó porque gozamos de ricos cocktails de gambas, croquetas rebozadas cangrejo y patata y unas deliciosas espinacas (gracias Carme por tu elección!). De postre…nos fuimos a la heladería Rimini.

Para hacer la digestión, paseamos por el pequeño centro de la villa, disfrutando del ambiente alrededor de la típica pista de patinaje sobre hielo al aire libre, sus exclusivas tiendas (No podíamos sacar a Jordi de una de ellas!je, je) y las hermosas esculturas que pueblan la villa y que están en venta además de exponerse públicamente al aire libre.

En la galería principal pasamos un buen rato disfrutando de las fotografías sobre naturaleza que se exponen en uno de los locales y también en el local con artesanía en prismas de cristal en el cual Lluis nos descubría todos los secretos.
Por la noche, ya de regreso en Vail, fuimos a cenar al restaurante “Centre V”, una excelente brasería francesa del hotel Arrabelle, junto a las pistas. Al salir quedamos alucinados, parecía de día!…era el vino de la cena? No! Eran las 12 máquinas que contamos una junto a otra!!! Que estaban trabajando sobre la pista principal para mantener la nieve en perfecto estado.
Y a dormir que mañana toca Breckenridge! Y compras en Silversthone.

Deja un comentario

 
 

Xavi Fernández Viatges S.L. - B63494546 - Licencia de Agencia de Viajes mayorista y minorista. GCMD-178 IATA 782838-1
Inscrita en el Registro Mercantil de Barcelona,Tomo 36556, Folio 200, Hoja 293597, Inscripción 1a